Crónica

Con máxima tensión partió la reunión por la paz entre Rusia y Ucrania

A la frontera con Bielorrusia llegaron ambas delegaciones bajo un estricto protocolo de seguridad. Gobierno de Kiev exigió alto al fuego inmediato y retirada de invasores para sentarse a negociar.

En la casa del presidente bielorruso, Alexander Lukashenko, es la cita.
En la casa del presidente bielorruso, Alexander Lukashenko, es la cita.

Aunque la esperanza es lo último que se pierde, la verdad es que por parte de los ucranianos no hay mucha fe de que la esperada cumbre para detener la guerra llegue a buen término.

En una de las casas de del presidente bielorrusa Alexander Lukashenko, en la región de Gómel, se está desarrollando la ansiada cita entre Rusia y Ucrania. Al quinto día de invasión, los soviéticos se sentaron a negociar en una jornada llena de tensión, donde los helicópteros de ambas delegaciones llegaron la frontera bielorrusa con la orden de mantenerse en tierra y sin armamento a la vista.

 Los representantes de Rusia y Ucrania se sentaron por primera vez a la mesa. La tensión se huele en el ambiente.

La solicitud fue hecha, sin el mayor atisbo de miedo, por parte del ministro de Defensa ucraniano, Oleksii Reznikov, quien incluso llegó vestido con uniforme militar, mientras que la misión diplomática del Kremlin está a cargo de Vladimir Medinski, quien no ocultó que Vladimir Putin ordenó poner en alerta máxima a la “fuerza de disuasión”. En buen chileno, esto significa que basta que apriete el botón para que se active el arsenal nuclear ruso, que es conocido por ser el segundo en potencia a nivel planetario.


Por lo mismo, el presidente de la nación invadida, Volodymyr Zelensky, no mostró mucha fe en que se detengan los bombazos.  "No creo en el resultado de esta reunión, pero intentémoslo", dijo el hombre que se ha convertido en el símbolo de la resistencia y es el blanco número uno del Ejército Rojo, que lo busca vivo o muerto.
 

Más Noticias

Más Noticias