María José Campos, más conocida como la recordada Porotito Verde, asombró al revelar que ahora se dedica a ser vendedora de AFP.
La bailarina, que saltó a la fama "bate que bate / el chocolate" en Morandé Con Compañía, contó este vuelco en su vida en Todo Va a Estar Bien, de Vía X.
Actualmente, Porotito Verde tiene 45 años y en el mencionado late relató su actual vida familiar y laboral.
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"Me separé, ¿y cómo se sigue avanzando?"
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"Soy mamá, hago clases, estoy con mi hija... Tengo un trabajo estable... Estoy trabajando en una AFP, esa es mi pega para las lucas", dijo Porotito Verde.
Además, María José Campos señaló en el espacio, conducido por Rodrigo González y "El Kiwi", que tras la pandemia se vio obligada a buscar trabajo.
"Hubo un duelo, porque toda la vida, hasta la pandemia, me pude ganar la vida desde la danza. Hacía clases de baile y la pandemia me pilló con serias y severas lesiones. Hacía cinco a seis clases diarias en empresas, más los eventos. Pero después de la pandemia vuelvo y termino la primera clase con la rodilla súper inflamada. Traumatólogo, diagnóstico: ‘Disciplina no compatible con la salud’, relató.
"Entremedio me separé, ¿y cómo se sigue avanzando?. Y descubrí en la venta un nicho que me podía ayudar a llegar a fin de mes dentro de lo que académicamente había estudiado, aunque era ná qué ver con mis títulos de danza, actriz y curso de paisajismos. ¿Dónde iba a encontrar pega que me permitiera parar la olla y cubrir todo?, agregó la ex chica Morandé.
"Todos esos talentos y esas cosas que aprendí, hoy me sirven. Un vendedor es tremendo personaje. Así me lo tomé para aprender. Porque me costaba mucho. ¿Cómo te abordo?, ¿cómo llego?, siento que te molesto. Además que, convengamos, la AFP representa lo que odiamos del sistema. Era súper difícil y tuve que desprejuiciarme de todo eso. Mi pega hoy es remota y eso me permite seguir siendo la mamá que quiero ser", continuó la Porotito Verde.
"Algunos (clientes), muy pocos, son presenciales. Lo que más busco es poder abrirme un espacio en empresas porque presencialmente genera más confianza. Por teléfono a mucha gente le da miedo que sea una estafa, o te cortan porque no tienen tiempo, soy el último eslabón de la cadena de sus prioridades", concluyó.