• 28 SEP DE 2026

¿Elefante blanco?: Millonario riesgo del Parque Cerro Chena

Parque Cerro Chena | Gobierno de Santiago

La megaobra del nuevo Parque que costó $40.903.725.000 al Gobierno de Santiago y cuya mantención nadie quiere financiar.

Parque Cerro Chena, el segundo gran pulmón verde de la Región Metropolitana, que está ubicado al sur de Santiago, se acerca a su inauguración con un grave peligro: no hay presupuesto para regarlo, ni mantener las 55 hectáreas prometidas, que corren el riesgo de quedar secas y abandonadas este verano.

El Parque Metropolitano Sur Cerro Chena está a un paso de cortar la cinta, pero la alegría dura poco. Aunque la iniciativa impulsada por el Gobierno de Santiago (nacida del concurso Cerros Isla en 2014) contempla una primera etapa de 55 hectáreas repletas de áreas verdes, senderos, una laguna, zonas de picnic y multicanchas, el gran misterio que nadie quiere resolver es quién pagará los platos rotos de su funcionamiento diario.

Dificultades del proyecto Parque Cerro Chena 

Con un monto de inversión que alcanza los $40.903.725.000, cifra que incluye el millonario aumento del 17,38% aprobado por el Consejo Regional a fines de 2023. Tras arrastrar un largo historial de retrasos por licitaciones desiertas, la quiebra de la empresa Cosal y los coletazos de la pandemia, las obras retomaron su marcha en abril de 2024 y reportaron un avance oficial del 75% en enero de 2026, proyectando su apertura para el primer semestre de ese mismo año.

Sin embargo, el verdadero dolor de cabeza cambió de bando: el problema ya no es construirlo, sino evitar que se muera de sed.


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El pulso entre autoridades: ¿quién se hace cargo?

La gran piedra en el zapato estalló cuando el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) se lavó las manos de manera tajante, advirtiendo que no asumirá la mantención del parque. Según las estimaciones del propio ministerio, los costos de conservación rondan los $4.900 millones anuales (unos $3.900 millones al mes según oficios previos revelados por Radio Bío Bío), un monto escandaloso que equivale a cerca del 20% del presupuesto destinado a los 22 parques urbanos de toda la red de Parquemet.

Desde el Gobierno Regional acusan un portazo institucional. El gobernador de Santiago, Claudio Orrego, calificó de inaceptable que una obra de esta magnitud quede a la deriva y en riesgo de perderse solo porque el Ejecutivo se niega a poner los recursos para su operación. En la misma línea, desde la Municipalidad de San Bernardo alertaron a La Hora sobre el riesgo inminente: "El GORE termina de hacer el proyecto, van a entregar la llave, y con 40 grados de calor en Santiago ese parque no va a tener quién lo mantenga".

Por su parte, el Minvu se escuda en la escasez de caja fiscal, luego de que la Dirección de Presupuestos (Dipres) rechazara fondos adicionales solicitados a principios de 2026. Argumenta que no existe un documento administrativo vinculante firmado en el pasado que los oblige legalmente a asumir la carga financiera de la operación.

Multas, árboles cortados y cuentas pendientes

A la guerra de cifras y presupuestos se suman los fantasmas administrativos destapados por la Contraloría. El Informe Final N.° 14 de 2025, que dejó al descubierto una serie de observaciones críticas durante la ejecución del proyecto: multas pendientes estimadas en 3.390 UF, la polémica corta de 52 especies arbóreas protegidas sin planes de manejo ni avisos previos a la Conaf, pagos improcedentes por $77 millones en partidas a medias y diversas deficiencias constructivas en las estructuras de hormigón armado.

El panorama deja una advertencia clara

Los más de $40 mil millones invertidos para saldar la histórica deuda de áreas verdes en el sur de Santiago, beneficiando a vecinos de San Bernardo, La Pintana, San Ramón y La Cisterna, podrían transformarse en un costoso monumento al abandono.

Mientras las instituciones discuten a quién le corresponde pagar la cuenta y se tiran la pelota unos a otros, los verdaderos afectados no son solo los vecinos del sector sur de la capital, pues este proyecto beneficiaría a toda la RM.

La incapacidad de las comunas y ministerios para sentarse a diseñar un modelo de gestión conjunto, capaz de hacer el parque autosustentable mediante propuestas de valor integradas, como ocurre exitosamente en referentes internacionales (por ejemplo, el Parque Zoológico de Buenos Aires reconvertido en Ecoparque o los modelos de autofinanciamiento verde en urbes europeas donde los servicios concesionados y centros interactivos cubren hasta el 70% de la mantención sin regalar el patrimonio a privados), demuestra una peligrosa falta de visión estatal.

Con un costo anual de $4.900 millones que nadie quiere asumir, el peligro no es solo que 55 hectáreas queden secas, sino que la desidia convierta una inversión de $40.903 millones en una bomba de tiempo para incendios o, peor aún, en la excusa perfecta para privatizar un pulmón que nació para ser público.

Violeta Chang

Periodista de La Hora. Escribo sobre actualidad, espectáculos y diversos temas de contingencia.
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