A mediados del año pasado, el cantante chileno Jordan 23 quedó puesto en jaque por el portazo que recibió a la hora de inscribir su nombre artístico en el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (Inapi).
Recordemos que al artista urbano se le vio dificultada esta acción por la multinacional Nike, que posee una línea deportiva de nombre similar (Air Jordan) en asociación con el basquetbolista Michael Jordan.
"Hablando en serio, mi gente, voy a tener que cambiarme el nombre, así que denme ideas", expresó el propio cantante en sus redes sociales a raíz de esta problemática.
Pero esto no solo pudo significar un conflicto con la empresa de equipamiento deportivo, sino que con otro cantante chileno que tiene un nombre parecido: Jordan, el de las cumbias.
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¿Qué ocurrió?
Durante las últimas horas, el abogado Juan Pablo Zamora, especialista en Propiedad Intelectual, subió un video a su cuenta de Instagram explicando el desenlace de este caso.
"El 13 de enero, el Tribunal de Propiedad Intelectual resolvió aceptar la marca El Jordan 23, revocando el fallo de primera instancia", informó.
El fallo en cuestión, según relata el abogado, indica que la adición del artículo "el" y del número "23" son suficientes para distinguir esta marca de la previamente registrada.
"Además, el tribunal dice que 'no se puede soslayar' que el solicitante es un músico urbano conocido", agregó el jurista sobre esta decisión judicial.