"Por este acto presento mi renuncia al cargo de Constituyente (...) fundada en hechos graves que afectan severamente mi desempeño y ponen en riesgo el funcionamiento de la Convención". Así de fuerte y claro inicia la carta de renuncia de Rodrigo Rojas Vade.
El constituyente hizo oficial su salida de la Convención luego de que reconociera que no padecía cáncer, lo que fue motivo de su campaña al cargo. Tras ello, se inició un largo camino que finalmente finalizó dando un paso al costado luego de la modificación al artículo 134.
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“Decidí renunciar a mi cargo luego de reconocer que mi estado de salud no se originaba en un cáncer sino que en otras enfermedades (...) Mi gravísimo error y el daño que causé ya no afectarán el trabajo de la Convención ni servirán para la campaña política de quienes quieren mantener un sistema injusto”, recalca el texto.
Cabe consignar que la última palabra la tendrá el Tricel, quien deberá aceptar o rechazar la decisión del “pelao” Vade. En tanto, ya se indicó que deberá pagar cerca de $13 millones por los meses que no se ha desempeñado en el rol que fue elegido por votación popular.