El Día Mundial del Turismo, que se conmemora este 27 de septiembre, nos invita a replantearnos nuestra ruta hacia el futuro.
Este año, en la misma fecha, entra en rigor la nueva normativa europea que propone una condición indispensable a la hora de comunicar nuestras acciones: cualquier afirmación sobre sustentabilidad debe ser demostrable.
Aunque en Chile no sea ley, los estándares viajan antes que las normas. La pregunta es incómoda: si un cliente nos pidiera pruebas de nuestros discursos verdes ¿Las tendríamos?
En Panan, empresa de turismo mayorista con 35 años de experiencia nacional, decidimos medir nuestra huella de carbono y obtuvimos 4.779 toneladas de CO₂e, siendo un 99,8% proveniente del transporte.
Enfrentar esa cifra nos exigió honestidad: la sustentabilidad no es parecer impecables, sino medir con rigor y publicar los datos sin maquillaje.
El cuidado no es un adjetivo comercial. Se demuestra en decisiones cotidianas: capacitar equipos, auditar proveedores, fijar metas reales al 2027 y promover la economía circular. La inteligencia artificial optimizará procesos, pero jamás elegirá a un proveedor local ni dialogará con una comunidad. Esas opciones siguen siendo profundamente humanas.
La invitación al sector es precisa: midamos aunque incomode, publiquemos los datos y auditemos cada promesa. Cuando las palabras dejan de bastar, el único camino es la evidencia y la voluntad genuina de seguir mejorando.
Por Jessica Góngora, Gerente de Panam y Presidenta del Comité de Tour Operadores Mayoristas de Turismo Emisivo ACHET









