• 09 JUN DE 2026

Avisan que notebooks nuevos en oferta quedan obsoletos en solo cuatro meses

- | 12 DE MAYO DE 2020/ SANTIAGOFotografía temática de adulto mayor usando un computador conectado a internet desde su casa en medio de la cuarentena por la pandemia del Covid-19FOTO: KARL CHINGA GRAWE/AGENCIA UNO

Miles de chilenos estarían cayendo en una trampa tecnológica silenciosa: compran computadores nuevos atraídos por ofertas de retail, pero muchos comienzan a congelarse, volverse lentos y perder rendimiento en apenas unos meses. Expertos aseguran que algunos equipos ya nacen obsoletos y que detrás de los bajos precios se esconden componentes incapaces de soportar las exigencias actuales.

Mientras tanto, los computadores reacondicionados de alta gama están ganando terreno por una razón simple: ofrecen mayor potencia, mejor calidad de construcción, más años de vida útil y precios similares —o incluso más bajos— que muchos notebooks nuevos de gama básica. Especialistas aseguran que hoy un equipo reacondicionado puede superar ampliamente a uno nuevo vendido en el retail.

Comprar un notebook nuevo debería ser una inversión para varios años. Sin embargo, especialistas están levantando una dura advertencia sobre una práctica cada vez más frecuente en el mercado tecnológico: la venta masiva de computadores que lucen modernos por fuera, pero que esconden componentes tan básicos que comienzan a colapsar pocos meses después de ser encendidos por primera vez.

La situación ha generado una creciente ola de frustración entre estudiantes, trabajadores remotos, emprendedores y familias que, buscando ahorrar dinero, terminan comprando equipos que no logran cumplir siquiera tareas básicas del día a día.

"El problema es que el consumidor cree que está comprando tecnología nueva cuando en realidad muchas veces está comprando hardware de hace tres o cuatro generaciones, disfrazado dentro de una carcasa moderna", afirma Cristóbal Soto, gerente general de CSBYTE.


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Según la empresa, cada vez llegan más personas reclamando por computadores comprados hace apenas semanas que ya presentan lentitud extrema.

Algunos equipos se congelan al abrir una videollamada, otros no logran ejecutar simultáneamente Excel y un navegador web, mientras que muchos pasan gran parte del tiempo intentando procesar actualizaciones del sistema operativo.

"Nos ha tocado recibir notebooks con menos de un mes de uso que venían prácticamente colapsados de fábrica. Bastaba abrir tres pestañas del navegador y una planilla para que dejaran de responder", señala Soto.

La explicación estaría en componentes que rara vez aparecen destacados en la publicidad: procesadores de entrada, memorias RAM limitadas e imposibles de ampliar, almacenamiento eMMC similar al de teléfonos básicos y sistemas de refrigeración mínimos que obligan al procesador a bajar drásticamente su rendimiento para evitar sobrecalentarse.

Para los especialistas, el problema va mucho más allá de una mala compra.

"Estamos frente a una nueva generación de obsolescencia programada. Hay computadores que prácticamente nacen condenados a ser lentos. No fallan porque estén viejos. Fallan porque fueron diseñados para ser baratos, no para durar", sostiene el ejecutivo.

La crítica apunta directamente a algunas estrategias del retail, donde el diseño y el precio terminan pesando más que el rendimiento real.

Pantallas atractivas, diseños ultradelgados y campañas agresivas de descuentos esconden especificaciones que muchos consumidores desconocen interpretar.

"El gran error es pensar que nuevo significa mejor. Hoy hay computadores nuevos que tienen menos capacidad que equipos reacondicionados de alta gama fabricados hace cinco años", agrega Soto.

Y aquí aparece una de las mayores paradojas del mercado tecnológico.

Mientras miles de personas pagan por notebooks básicos diseñados para el consumo masivo, grandes empresas, bancos y multinacionales continúan utilizando durante años equipos de alta gama porque fueron construidos para soportar exigencias mucho mayores.

La diferencia también se aprecia en el bolsillo y en la duración. Mientras un notebook nuevo de gama básica vendido en el retail suele costar entre $250.000 y $500.000 y comenzar a mostrar problemas de rendimiento entre los 4 meses de uso —e incluso mucho antes según los especialistas—, por un valor similar es posible acceder a un equipo reacondicionado de alta gama que originalmente costó entre $1 millón y $2 millones cuando salió al mercado. Equipos como HP EliteBook, HP ZBook, Dell Latitude o Lenovo ThinkPad fueron diseñados para soportar jornadas intensivas de trabajo y, tras un proceso profesional de reacondicionamiento, pueden mantener un rendimiento óptimo durante cinco a siete años adicionales.

"Muchos clientes se sorprenden cuando descubren que por el mismo presupuesto pueden comprar un equipo que originalmente fue utilizado por grandes empresas y que ofrece hasta tres veces más potencia, mejor construcción y una vida útil significativamente mayor que un notebook básico nuevo", explica Cristóbal Soto.

Según CSBYTE, un computador reacondicionado de alta gama puede entregar hasta tres veces más rendimiento que un notebook básico nuevo vendido al mismo precio. Además, mientras muchos equipos económicos comienzan a mostrar problemas antes del primer año, un reacondicionado puede seguir funcionando de manera óptima entre cinco y siete años más.

"Hoy el mejor negocio tecnológico no necesariamente es comprar algo nuevo. Por el mismo presupuesto, una persona puede acceder a un equipo de categoría profesional, con mejor rendimiento, mayor resistencia, capacidad de actualización y una vida útil muy superior", explica Soto.

La ventaja no es solo económica. También existe un impacto ambiental importante. Cada computador reacondicionado evita la generación de residuos electrónicos y extiende la vida útil de equipos que fueron diseñados para durar mucho más que los ciclos de consumo actuales.

La advertencia final es simple pero contundente: antes de dejarse seducir por una oferta llamativa, conviene revisar qué hay detrás de la carcasa. Porque, según los especialistas, el mayor riesgo tecnológico de 2026 ya no sería comprar un computador usado, sería comprar uno nuevo que nació obsoleto.