• 23 OCT DE 2026

Con lágrimas y vítores: así despidieron a "Vikingo", concursante que renunció a $25 millones en "Tito Games"

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"Me fui sin dinero, pero me gané el amor de mucha gente", analiza Luis López (39), técnico en telecomunicaciones de Curicó, quien quedó fuera del concurso de Youtube tras anteponer su lealtad a cualquier premio.

No se llevó los millones, pero sus compañeros lo despidieron como a un triunfador. Entre lágrimas, aplausos y gritos de "¡Vikingo, Vikingo!", Luis López (39) terminó su participación en el quinto episodio de "Tito Games", programa de concursos de YouTube conducido por Héctor Peña (Tío Tito). Una trivia selló la salida de uno de los participantes más queridos de la competencia, quien había rechazado tentadoras ofertas para no traicionar a su equipo.

Su lealtad se había puesto a prueba incluso antes del inicio del programa, que reparte $100 millones a su ganador. Durante el casting, cuando fue capitán de grupo, rechazó $5 millones para seguir representando a sus compañeros. Ya en competencia volvió a resistir propuestas de $5 millones, $10 millones, $20 millones y $25 millones, además de un vehículo. Aceptarlas tenía un costo que no quiso asumir: abandonar a quienes habían confiado en él y provocar su eliminación.

"Lo importante es ser siempre de una línea", reflexionó López al momento de su sentida despedida. "Conocí gente genial, nunca pensé estar acá", rescató el concursante, quien durante toda su trayectoria en el concurso se ganó el seudónimo de "Vikingo".

Mientras era abrazado por el animador, otros participantes tomaron la palabra, algunos en medio del llanto. "Gracias a él estamos acá, no se quiso vender", expresó una concursante, visiblemente afectada. "Es una pena muy grande", manifestó otro, al tiempo que la congoja dominaba el estudio. 

"Este es un juego, las cosas son así", intervino Vikingo, quien optó por la tranquilidad en su final. "Lo dije, y es parte de mi creencia, la suerte y el ganador ya están", reflexionó antes de dedicar unas palabras a su familia. "A mis hijos, si bien es cierto les fallé, quiero que sigan este ejemplo: hay cosas que valen más que la plata", expresó en alusión a los premios que no pudo llevarse a casa. Lo que sí se llevó fue cariño en exceso: su despedida estuvo acompañada de una ovación, gritos de aliento y un "remo vikingo" junto a sus compañeros, recreando la celebración que popularizó la selección noruega durante el pasado Mundial de Fútbol.


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Algo de arrepentimiento

"Creo que para nadie es fácil rechazar plata y menos esa cantidad", confiesa López, ya fuera del programa. Padre de cuatro hijos, técnico instalador de servicios de televisión e internet en Curicó y próximo a casarse en marzo, asegura que las ofertas lo hicieron pensar en las necesidades de los suyos. "En mi mente estaba mi familia y todo lo que podríamos haber solucionado con esos 25 millones", rememora.

Al preguntarle si se arrepiente de haber dejado pasar esos premios, reconoce que tiene sentimientos encontrados. "Hoy por hoy no estoy pasando por un buen momento económico, por eso, en este momento me arrepiento un poco de no haber aceptado". Sin embargo, también encuentra tranquilidad en lo que hizo. "Por otra parte, no me arrepiento porque no perjudiqué a nadie", agrega el llamado Vikingo, apodo que no es nuevo en su vida.

Según dice, fueron sus compañeros de trabajo, mucho antes del programa, quienes comenzaron a llamarlo así por su estatura de 1,90 metros y su barba. La coincidencia con sus gustos hizo el resto. "Siempre me ha gustado la cultura nórdica", cuenta sobre una afición que comparte con su futura esposa y que evocó al describir su emotiva despedida del concurso.

"Ese momento fue mágico", recuerda sobre los aplausos y las lágrimas de sus compañeros. Mientras intentaba mantenerse "estoico" y contener el llanto, se sintió "casi como un héroe, como si me estuvieran recibiendo en el gran salón del Valhalla". "No gané dinero, pero me gané el amor de mucha gente y en algunas ocasiones eso vale más", finaliza.