• 24 SEP DE 2026

Jóvenes chilenos entrenan el cuerpo, la mente y derriban los prejuicios

Olimpiada Internacional de Matemática 2026 | Revista Educación

No son "nini" ni flojos: Cuatro escolares chilenos subieron diez puestos en la Olimpiada Internacional de Matemática, mientras 533 deportistas viajaron a competir a Argentina con casi $1.500 millones de respaldo estatal.

Dos historias paralelas de esfuerzo de jóvenes talentos chilenos, que derriban el prejuicio contra los "nini" abriendo una pregunta incómoda: ¿por qué el talento que ejercita el cerebro no cuenta con una ruta de apoyo tan visible como el deportivo?

Mientras algunos reiteran que los jóvenes chilenos no se esfuerzan, una nueva generación responde con resultados. Estudian, entrenan, viajan y compiten. No son una generación floja ni perdida: son estudiantes y deportistas que están poniendo el nombre de Chile en alto.

Dos ejemplos recientes lo demuestran

En la Olimpiada Internacional de Matemática, cuatro escolares representaron al país en Shanghái y consiguieron que Chile avanzara diez puestos en la clasificación mundial. Al mismo tiempo, el Team Chile llevó a 533 deportistas a los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, en Argentina.

La "Roja de las Matemáticas" sube diez puestos


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La delegación chilena terminó en el puesto 96 de la Olimpiada Internacional de Matemática 2026, con 33 puntos. En la edición anterior, Chile había quedado en el lugar 106, con ocho puntos.

El equipo estuvo integrado por Santiago Mundaca, del Colegio IDOP de La Cisterna; Lucas Gutiérrez, del Liceo Nacional de Maipú; y Tomás Rodríguez junto a Carlos Velásquez, del Instituto Nacional.

Los estudiantes viajaron "gracias al esfuerzo de sus familias, profesores, municipios locales y el apoyo de tutores académicos que trabajaron de forma totalmente altruista", durante más de 33 horas hasta Shanghái, con escalas en Buenos Aires y París. También llevaron un peluche de Condorito como mascota, un detalle que hizo más cercana una competencia que exige concentración, entrenamiento y muchas horas resolviendo problemas complejos.

El resultado no equivale a una medalla ni convierte a Chile en una potencia mundial de las Matemáticas. Pero sí confirma que existen jóvenes talentos en colegios públicos y subvencionados, y que el rendimiento puede mejorar cuando hay preparación, profesores, familias y oportunidades.

El talento matemático no parte de cero

La crítica debe ser precisa. Sí existen iniciativas de apoyo, pero aparecen repartidas entre universidades, municipios y programas educacionales.

El Ministerio de Educación informó que la Olimpiada Nacional de Matemática 2026 convoca cada año a más de 10.000 estudiantes de 7° básico a 4° medio. La actividad incluye desafíos de resolución de problemas, entrenamientos, evaluaciones, talleres docentes, material pedagógico y oportunidades de selección para representar a Chile en certámenes internacionales.

Además, la Universidad de Santiago mantiene un Entrenamiento Olímpico Matemático con sesiones presenciales cada jueves, de 17:00 a 20:00 horas, y modalidad virtual para facilitar la participación de estudiantes de regiones. La Usach informó que una de sus primeras transmisiones superó las 3.000 visualizaciones.

La Universidad de Chile, por su parte, señaló que los cuatro representantes de la IMO 2026 se prepararon en la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas. También destacó el trabajo de la Academia de Matemáticas Fibonacci, dirigida a estudiantes de 5° básico a 4° medio y realizada los sábados.

Es decir, hay apoyo. El problema es que, a diferencia del alto rendimiento deportivo, no aparece concentrado en una ruta nacional única, con un programa estatal equivalente y un presupuesto público claramente identificable para acompañar toda la trayectoria del talento matemático.

El Team Chile mueve casi $1.500 millones

La otra historia ocurre en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026. El Instituto Nacional de Deportes informó que 533 deportistas chilenos viajaron a Argentina con una inversión estatal de casi $1.500 millones para logística, estadía e implementación.

Chile busca superar las 131 medallas obtenidas en Asunción 2022, incluidas 38 de oro. Los abanderados de la delegación son Manuela Urroz, capitana de "Las Diablas", y Emanuelle Silva, campeón mundial de patinaje.

El deporte cuenta, además, con una ruta institucional visible

El IND mantiene Promesas Chile, programa que identifica, desarrolla y acompaña a deportistas con proyección, principalmente entre los 9 y 21 años. El plan considera entrenamiento especializado, evaluaciones, ciencias aplicadas, seguimiento técnico, apoyo interdisciplinario, implementación y, según disponibilidad, asistencia a eventos nacionales.

¿Por qué no existe una ruta igual de visible para Matemática?

Aquí aparece la comparación que incomoda. Un deportista chileno con proyección puede ingresar a un programa nacional con criterios técnicos, equipos regionales y beneficios definidos. En Matemática hay una red valiosa de olimpiadas, academias y entrenamientos, pero más fragmentada y dependiente de la coordinación entre universidades, colegios, municipios, profesores y familias.

Un atleta necesita horas de entrenamiento físico; un estudiante de olimpiada también pasa horas ejercitando su cerebro. Ambos representan a Chile y ambos necesitan continuidad.

La pregunta es concreta: ¿cuántos estudiantes con potencial quedan fuera porque no tienen cerca una academia, un profesor especializado, conexión para entrenar a distancia o recursos para viajar? Las fuentes revisadas muestran que existen oportunidades, pero no entregan una cifra nacional de cuántos talentos matemáticos reciben apoyo sostenido ni un presupuesto comparable al que el IND informa para el deporte.

Qué significa realmente "nini"

"Nini" no es el nombre de una generación. Es una categoría estadística utilizada para referirse, en términos generales, a jóvenes que no estudian ni trabajan. La OCDE utiliza el concepto NEET (jóvenes fuera del empleo, la educación o la capacitación) y el INE ha empleado la expresión para analizar a personas jóvenes que no estudian ni están ocupadas.

Por eso, no corresponde llamar "nini" a estos escolares ni a los deportistas: justamente están estudiando, entrenando y participando en competencias. El término funciona aquí como referencia a un prejuicio, no como una descripción de los protagonistas.

La etiqueta queda chica frente a estos ejemplos

Los cuatro escolares y los 533 deportistas muestran que los jóvenes chilenos sí tienen disciplina, ambición y capacidad de superación.

El desafío es que el país no los aplauda solamente cuando aparecen los resultados. Las promesas deportivas necesitan continuidad, y las promesas matemáticas también. Porque talento hay. Lo que falta es que todas las jóvenes promesas tengan una pista para despegar.

Violeta Chang

Periodista de La Hora. Escribo sobre actualidad, espectáculos y diversos temas de contingencia.
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