Santiago Wanderers sufrió una dura derrota por 3-1 a manos del Real Madrid en el marco de la Copa Intercontinental sub-20, en un polémico partido que se disputo en el Santiago Bernabéu.
El duelo se realizaba a seis meses de que el elenco porteño se consagrara campeón de la Copa Libertadores de la categoría, tras vencer a Flamengo vía lanzamientos penales.
Pese a que la copa se realizaba en Europa por primera vez en la historia, los jovenes caturros llegaban motivados a la capital española para enfrentar de tú a tú al equipo merengue.
Ya en el trámite del partido, las cosas comenzaron algo complicadas para los porteños, pues Alexander Dubó se fue expulsado en el minuto 25 por una fuerte entrada sobre Daniel Yáñez.
Fue precisamente este último jugador el que cobró posteriormente la falta que significaría el 1-0 para el Real Madrid en su propio estadio.
Pero el espiritu chileno salió a flote pese a las dificultades, y a pocos minutos de iniciada la segunda mitad, Christian Silva anotó el empate gracias a su presión alta y notable definición.
Wanderers aguantó el empate durante gran parte del complemento, pero Fran Santamaría apareció en el minuto 81 para anotar el 2-1 parcial para los locales.
De ahí en más el partido se fue cuesta abajo, pues el árbitro polaco Damian Sylwestrzak expulsó a Christopher Valenzuela y a Nicolás Carvacho, decisiones arbitrales que no generaron consenso en el público.
Finalmente, Roberto Marín apareció en el minuto 90+8' para anotar el 3-1 definitivo que le permitió al Real Madrid consagrarse campeón del mundo en la categoría sub-20.
