O'Higgins logró a medias su cometido en Rancagua, tras derrotar por la mínima a Boca Juniors en los 90 minutos, pero caer ante el cuadro argentino en los lanzamientos penales.
En el partido de ida, el Capo de Provincia cayó por 1-0 en La Bombonera, por lo que debía ganar sí o sí para seguir con vida en Copa Sudamericana.
Los rancaguinos debían ganar por dos goles de diferencia si querían clasificar directamente a octavos de final, y solo por un tanto si buscaban la definición desde los doce pasos.
O'Higgins se vio superior en gran parte del partido, y recién en el minuto 72 apareció Francisco González con un zurdazo en el área para desatar la euforia en El Teniente.
En los minutos finales, el cuadro xeneize se animó con dos disparos desde fuera del área, pero Omar Carabalí se lució con sendos tapadones para mantener la ilusión viva.
Así las cosas, la clasificación se dio vía lanzamientos penales. Ambos equipos anotaron en las dos primeras series, pero Thiago Vecino la mandó por sobre el travesaño en su turno y le dio una ventaja a los argentinos.
Después fue el turno de Luis Pavez, quien también desperdició su oportunidad, así que Tomás Aranda tuvo en sus pies la chance de clasificar a Boca Juniors.
No obstante, el juvenil del elenco bostero le picó el balón a Omar Carabalí, quien le aguantó el remate y le ahogó el grito de gol, con recriminación incluida.
Pero Boca Juniors tenía un gol de ventaja y Lautaro Blanco cerró la serie a favor de los suyos, decretando la eliminación definitiva de O'Higgins de Copa Sudamericana.
