Fernando Gago encendió todas las alarmas en el fútbol chileno hace casi una semana, tras presentar un infarto al miocardio en el marco del partido de Universidad de Chile y O'Higgins.
"Todo fue muy repentino", comentaron desde el cuerpo médico azul, considerando que Gago conversó con la transmisión de TNT Sports, para luego atender a los periodista en conferencia de prensa.
Precisamente frente a las cámaras, el argentino se mostró incómodo, con algunas muecas de dolor, y bebió constantemente agua.
Tras ello Gago fue conducido hasta la Clínica Alemana de Vitacura, donde el viernes 19 de junio fue operado mediante una angioplastía con implante intracoronario de stent.
A comienzos de esta semana, el director técnico fue dado de alta, con el entendido de que debía retomar la actividad física y su vida diaria de manera paulatina.
Además, el argentino se fue para la casa con instrucciones claras sobre algunos malos hábitos que mantenía hasta antes de su descompensación, y que pudieron tener incidencia en la misma.
Según describe El Deportivo, Fernando Gago es un habitual consumidor de cigarrillos, e incluso se ha reportado que esta costumbre la ha trasladado al interior del CDA.
A esto se le suma un alto consumo de café y una supuesta "obsesión" por el trabajo. Todos estos factores impactaron de muy mala forma en su salud cardiovascular, y se le advirtió de cuajo que deberá dejarlos de lado sin vuelta atrás.
