Se vive la gran fiesta del Torneo Iniciación: el cierre de temporada de las futuras promesas
Los equipos federados y las escuelas invitadas finalizarán su participación en las tres categorías: Peques, Junior y Preinfantil.
El trofeo obtenido el 5 de junio de 1991, fue instalado en lugares emblemáticos de la región Metropolitana para el deleite de los hinchas albos.
El 5 de junio de 1991, Colo Colo logró el título más importante del fútbol chileno a nivel de clubes, y uno de los hitos más trascendentes que recuerde nuestro deporte. El Cacique campeón de la Copa Libertadores.
Los goles de Luis Pérez y Leonel Herrera frente a Olimpia en el estadio Monumental, se grabaron para siempre en la memoria de todos los chilenos, e hinchas de todos los equipos celebraron un título de campeón que nunca más se repitió.
Luego vinieron para el fútbol chileno las Copas América de la Roja y en una segunda línea la Copa Sudamericana de Universidad de Chile, pero la primera vez, nunca se olvida.
Por lo mismo cada 5 de junio los colocolinos se llenan de nostalgia, y viven un día especial.
El volante de Colo Colo se encuentra en Nueva York junto a su novia Sonia Izasa. La Roja no contará con el "King" en el torneo continental de selecciones.
Y en esta oportunidad, la dirigencia de ByN decidió reunir a los héroes de 1991, y hoy compartieron un almuerzo jugadores como Marcelo Barticciotto, José Daniel Morón, Eduardo Vilches, Juan Carlos Peralta, Rubén Espinoza, por nombrar a algunos.
Por su parte los hinchas también tuvieron su momento. El trofeo de la Copa Libertadores, que habitualmente se encuentra al interior de una cápsula de vidrio en el museo del estadio Monumental, salió a las calles, donde los fanáticos pudieron fotografiarse con "la copa más linda de todas", como la calificó Marcelo Pablo Barticciotto.
Los equipos federados y las escuelas invitadas finalizarán su participación en las tres categorías: Peques, Junior y Preinfantil.
Las albas quieren coronarse como tetracampeonas, mientras que las leonas buscarán romper la hegemonía y conseguir su tercera estrella.
El chileno fue el alma de la fiesta en Río de Janeiro donde además se lució con sus dotes como baterista.