"Me lo pasé por la raj...": Eduardo Vargas contó por primera vez asquerosa broma que le hizo a Charles Aránguiz
El goleador de la Universidad de Chile dio lujo de detalles de una talla que la guardó en video.
El "Romántico Viajero" no podrá contar para el trascendental partido con un volante que ha acusado problemas físicos anteriormente.
Malas noticias para Gustavo Álvarez, pues la Universidad de Chile ya cuenta con una nueva baja para el Superclásico ante Colo Colo, además del defensor Juan Pablo Gómez.
El enfrentamiento ante el Cacique, uno de los más importantes del año, se disputará el día domingo 03 de marzo, a las 18:00 horas, en el estadio Monumental.
Con el objetivo de intentar romper la racha de más de 20 años sin poder ganar el reducto de Pedrero, el "Romántico Viajero" no podrá contar con uno de sus volantes.
Los azules se llevaron los tres puntos a la casa y llenaron de alegría a su hinchada en este retorno a Ñuñoa.
El afectado es Federico Mateos, mediocampista que ya había presentado problemas físicos con anterioridad, y que se perdió unos cuantos partidos el año recién pasado.
De acuerdo a Emisora Bullanguera, el argentino está siendo sometido a un tratamiento médico. De hecho, Álvarez ya había explicado que "está en el último proceso de rehabilitación. Trabaja normal, pero con limitaciones".
En ese sentido, el ya citado medio informó que Mateos se encuentra recibiendo un tratamiento consistente en "la inyección de plaquetas para acelerar la cicatrización de su lesión" en la rodilla derecha.
Así las cosas, el exÑublense será baja por al menos 10 o 20 días, y con el Superclásico a la vuelta de la esquina, su presencia está prácticamente descartada.
Otro que no dirá presente es el lateral derecho Juan Pablo Gómez, quien habría sufrido una rotura del menisco interno de su rodilla derecha durante los amistosos de pretemporada.
El goleador de la Universidad de Chile dio lujo de detalles de una talla que la guardó en video.
La fiesta mundialista continuará este viernes con los debuts de Canadá y Estados Unidos, acompañados de nuevos espectáculos de apertura.
La selección azteca rompió una larga maldición que arrastraba en los partidos inaugurales.