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La tragedia ocurrió en diciembre de 2020 en el bandejón central de avenida Matta.
Colegio Mayor Peñalolén preparó un registro de dos minutos con recomendaciones de Michel De LHerbe, experto en gestión de emergencias, quien solicita evitar patios y gimnasios, alejarse de las ventanas y no detenerse a grabar.
A una semana de la aparición de un tornado en la comuna de Requínoa, Región de O’Higgins, la preparación frente a este tipo de fenómenos comienza a abrirse espacio en las comunidades escolares. Es el caso de Colegio Mayor Peñalolén, que difundió este lunes en sus redes sociales un video donde se muestra qué hacer ante un riesgo así estando en clases. En el registro de dos minutos, Michel De L’Herbe, experto en gestión de emergencias, responde inquietudes y explica cómo protegerse frente a una amenaza que exige actuar de manera muy distinta a la que se ha aprendido para enfrentar un sismo.
De hecho, lo primero que sugiere De L’Herbe, es que a diferencia de lo que normalmente se hace frente a un terremoto, estudiantes, profesores y funcionarios no deben ir a patios o canchas. "Ante un tornado no se sale, se entra y se busca refugio", sostiene el también director de la consultora MGMT.
Según indica, hay que buscar resguardo sin esperar a ver el tornado, de manera ordenada con los profesores conduciendo a estudiantes a zonas interiores, previamente definidas, "a paso firme y rápido, pero sin correr". "En Chile la anticipación posible es de minutos, y muchas veces el viento ya está haciendo daño antes de que el tornado se vea completo", asegura.
Buscar refugio en recintos techados en recintos amplios o techados, como gimnasios o piscinas, también aparece como un riesgo, puesto que las ráfagas pueden levantar o dañar cubiertas o techumbres, que pueden convertirse en proyectiles. "El refugio adecuado es un pasillo o una sala interior, idealmente del primer piso, con muros a ambos lados, ojalá sin ventanas y lejos de puertas exteriores", señala.
Alejarse de los vidrios tiene prioridad sobre intentar cerrar ventanas o cortinas. De L’Herbe explica que cerrar cortinas y persianas puede ayudar a retener parte de los fragmentos si un vidrio se rompe, pero solo debe hacerse antes de que llegue el viento fuerte, sin exponerse ni retrasar el traslado al refugio. "Si las ráfagas ya comenzaron, la prioridad es alejarse de los vidrios y refugiarse. Nadie debe quedarse junto a una ventana intentando cerrarla", enfatiza.
Una vez en la zona de refugio, De L’Herbe recomienda arrodillarse frente a un muro interior, inclinarse hasta acercar la frente al suelo y entrelazar las manos sobre la nuca, cubriéndose con los antebrazos. El propio experto demuestra esta postura en el video: "La cabeza y el cuello son lo que hay que proteger primero, porque allí un golpe de un objeto o un trozo de vidrio puede ser grave", explica. Los estudiantes en silla de ruedas deben frenarla en la zona de resguardo, inclinarse hacia adelante y proteger esas mismas zonas, con el apoyo de un adulto asignado previamente.
Todas estas acciones, comenta el profesional, deben ser instruidas por profesores o adultos con calma, aunque con "voz clara y firme", en instrucciones "cortas". Acercarse a una ventana para mirar o salir a filmar, queda terminantemente prohibido.
Permanecer en el refugio hasta recibir una indicación de salida es el paso siguiente. No basta con que disminuya el ruido o parezca haber terminado el episodio: "Una calma repentina no significa que el peligro terminó: puede venir otra ráfaga o una segunda celda de tormenta", advierte. La dirección del colegio, o la persona designada en su plan de seguridad, debe autorizar la salida tras revisar las condiciones del entorno. Después, corresponde mantenerse lejos de cables caídos, vidrios y estructuras dañadas, y evitar el regreso a salas que requieran una evaluación técnica.
Así como los colegios se preparan para sismos e incendios, De L’Herbe plantea incorporar protocolos específicos frente a tornados y vientos intensos al Plan Integral de Seguridad Escolar. Estos deben contemplar refugios evaluados, funciones claras y una alarma distinta de la de evacuación, para no confundir entrar con salir. A los apoderados les pide evitar desplazarse al establecimiento durante el fenómeno: "Cuando pase el peligro, el establecimiento informará cómo y cuándo se hace el retiro, de forma ordenada. Lo primero es la seguridad de las niñas, niños y adolescentes dentro del colegio".
La tragedia ocurrió en diciembre de 2020 en el bandejón central de avenida Matta.
Colegio Mayor Peñalolén preparó un registro de dos minutos con recomendaciones de Michel De LHerbe, experto en gestión de emergencias, quien solicita evitar patios y gimnasios, alejarse de las ventanas y no detenerse a grabar.
El humorista dio una declaración fuera de cámara al departamento de prensa de CHV, según el matinal Contigo en la Mañana.