Duelo en Atacama: Muere figura clave en el rescate de los 33 mineros de la mina San José
El rescatista cumplió una labor clave por la cercanía con las familias de los trabajadores atrapados.
El rescatista cumplió una labor clave por la cercanía con las familias de los trabajadores atrapados.
Este sábado 3 de octubre se confirmó la muerte de Pedro Rivero, famoso rescatista que fue clave rescate de los 33 mineros que estuvieron 69 días al interior de la mina San José.
El héroe de esa titánica labor fue uno de los protagonistas de los trabajadores que permitieron concretar el histórico salvataje.
La muerte fue confirmada por el Cuerpo de Bomberos de Chañaral a través de sus redes sociales, ya que el rescatista de la mina San José fue parte de la Quinta Compañía de El Salado.
La influencer se desconectó con un envidiable paseo por la playa en unas exclusivas cabañas.
"Pedro fue uno de los precursores del Rescate Minero Subterráneo de nuestro Cuerpo de Bomberos, compartiendo generosamente sus conocimientos, experiencia y enseñanzas con nuestros voluntarios, contribuyendo a formar y fortalecer esta importante especialidad", señalaron desde la Quinta Compañía de El Salado.
"Hoy despedimos a Pedro, pero aquello que nos enseñó permanece", agregaron.
"Sus conocimientos seguirán presentes en cada generación de bomberos que continúe aprendiendo y perfeccionándose en el rescate minero subterráneo. Su aporte forma parte de nuestra historia y su legado seguirá viviendo en nuestra institución", conluyeron.
El fallecimiento de Pedro Rivero marca la partida de uno de los rescatistas atacameños que formaron parte de una operación que concentró la atención mundial y que culminó, durante los días 13 y 14 de octubre de 2010, con el rescate de los 33 mineros desde las profundidades del yacimiento San José.
El rescatista cumplió una labor clave por la cercanía con las familias de los trabajadores atrapados.
La ex vocera de Gobierno de Piñera le exigió al Presidente cumplir con su palabra.
Según testigos, el individuo habría estado ebrio y gritaba desde el balcón con una botella en la mano.