Emiten alerta SAE por crecimiento de caudal en el estero Marga Marga: temen posible desborde
A esta hora la situación es crítica en la ciudad de Viña del Mar.
En medio del intenso sistema frontal que afecta a gran parte del país, la Ley de Tránsito recuerda una obligación que muchos conductores pasan por alto.
El fuerte sistema frontal que ha azotado gran parte de Chile no sólo ha generado inundaciones, caída de árboles, interrupciones del suministro eléctrico y serios problemas de conectividad, sino que también han puesto a prueba la responsabilidad de quienes circulan por las calles.
La emergencia ya ha dejado tres personas fallecidas y cientos de miles de clientes afectados por cortes de luz, mientras las autoridades mantienen el llamado al autocuidado ante las complejas condiciones meteorológicas.
En el escenario de un sistema frontal, una situación cotidiana, pero muchas veces ignorada, vuelve a estar sobre la mesa: los vehículos que atraviesan pozas de agua a alta velocidad y terminan empapando a quienes caminan por las veredas o esperan locomoción.
La tensa situación que afectó al equipo de "Mucho Gusto" tuvo lugar en Reñaca.
Aunque para algunos pueda parecer una simple falta de consideración, la legislación chilena establece que esta conducta constituye una severa infracción.
El artículo 122 de la Ley de Tránsito señala expresamente que, cuando exista agua en la calzada (más aún considerando el contexto de sistema frontal), el conductor debe procurar que esta no moje la acera ni a los peatones.
Su incumplimiento está catalogado como una infracción menos grave, por lo que el responsable puede ser sancionado con una multa de entre 0,5 y 1 UTM.
Con los valores vigentes, esto equivale aproximadamente a montos que fluctúan entre $35.824 y $71.649, dependiendo de lo que determine el Juzgado de Policía Local correspondiente.
A esta hora la situación es crítica en la ciudad de Viña del Mar.
En medio del intenso sistema frontal que afecta a gran parte del país, la Ley de Tránsito recuerda una obligación que muchos conductores pasan por alto.
El movimiento telúrico, que también fue percibido en Guatemala y El Salvador, activó protocolos de monitoreo en distintos países del Pacífico.