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El imputado cumplirá la medida en la cárcel de Alta de Seguridad de Antofagasta por 180 días.
Se trata de una práctica que no se realiza desde el segundo mandato de Carlos Ibáñez del Campo (1952-1958).
José Antonio Kast volvió a tensionar el debate público al esbozar la posibilidad de vivir en el Palacio de La Moneda, emulando el modelo de la Casa Blanca en Estados Unidos, donde el Presidente ejerce y reside en un mismo espacio.
Ahora que el Republicano se convertirá en el próximo Presidente de Chile, la idea cobra más fuerza.
La idea, presentada como un gesto de simbolismo republicano, no tardó en generar reacciones políticas y mediáticas, pero también despertó un recuerdo histórico que muchos daban por olvidado.
La desconocida fue detenida de manera inmediata por Carabineros.
Vivir en La Moneda no es una práctica nueva, pero sí una completamente abandonada. De hecho, hace más de 50 años que ningún Presidente en ejercicio utiliza el palacio como residencia permanente.
El último en hacerlo fue Carlos Ibáñez del Campo durante su segundo período (1952-1958), cuando aún era habitual que el mandatario contara con dependencias habitables al interior del edificio.
Con el paso del tiempo, La Moneda fue dejando atrás su carácter residencial para consolidarse exclusivamente como un espacio de trabajo y ceremonias oficiales.
Tras Ibáñez del Campo, los presidentes optaron por residencias privadas o inmuebles fiscales acondicionados para ese fin, marcando una separación clara entre la vida personal del mandatario y el corazón político del país.
La idea planteada por José Antonio Kast, en ese contexto, no solo apunta a un cambio logístico, sino también simbólico. Para algunos, representa una señal de orden y autoridad; para otros, una simple medida para ajustar los tiempos, ya que el Presidente electo vive en Paine.
El imputado cumplirá la medida en la cárcel de Alta de Seguridad de Antofagasta por 180 días.
La formalización del autor del ataque comenzó este martes, dando inicio a un proceso que podría terminar en cadena perpetua.
El alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel, ya anunció medidas extraordinarias para el responsable de la agresión.