"El Presidente financió con recursos propios": aclaran polémica por almuerzo en La Moneda
Mara Sedini finalmente aclaró las dudas que surgieron sobre la recepción que el Jefe de Estado le realizó a ex compañero de universidad en el palacio.
El imputado cumplirá la medida en la cárcel de Alta de Seguridad de Antofagasta por 180 días.
El Juzgado de Garantía de Calama, región de Antofagasta, dictó prisión preventiva para el estudiante que mató a la inspectora del Instituto Obispo Silva Lezaeta de Calama.
El acusado, de 18 años e identificado como Hernán Meneses, deberá cumplir la cautelar en la Cácrel de Alta de Seguridad de Antofagasta por el plazo de 180 días.
El alumno, que asesinó a la inspectora y dejó a otras cuatro personas heridas, fue imputado por el homicidio consumado de María Victoria Reyes, otros cuatro delitos de homicidio frustrado y delitos por porte de armas.
La despedida del rostro de CHV marcó la guerra por la audiencia de esta mañana.
De acuerdo a Chilevisión Noticias, el acusado de la brutal agresión en Calama presenció la formalización engrillado de pies y manos debido a que varias veces ha intentado atentar contra su vida.
En medio de la formalización del asesino de Calama se leyó un cuaderno que se le incautó, donde se accedió al detallado plan que tenía.
En este escrito quedaba claro que el alumno no pretendía sobrevivir tras consumar el ataque. "No pretendo sobrevivir", señaló Meneses antes de indicar que el objetivo de su planificado ataque era "causar impacto, iba a recibir fama por el acto que iba a cometer".
Sobre las "contras" de realizar el crimen estaba el hecho de sobrevivir, ya que sabía que "probablemente se iba a ir detenido y que iba a recibir una condena de presidio perpetuo calificado".
Mara Sedini finalmente aclaró las dudas que surgieron sobre la recepción que el Jefe de Estado le realizó a ex compañero de universidad en el palacio.
Dos sujetos de nacionalidad boliviana utilizaban maquinaria robada para remover terreno y habilitar pasos no autorizados para el contrabando.
El proyecto impulsado por la Gobernación Metropolitana y Carabineros de Chile busca enfrentar situaciones de riesgo sin recurrir a armas de fuego, en medio del aumento de agresiones a funcionarios.