Conductor que viajaba con documentos vencidos terminó con sus perros en la comisaría
Un insólito hecho se produjo tras fiscalización que se desarrolló este miércoles en Estación Central.
La defensa de Martín de los Santos postula que el agresor pudo haber sido víctima de sumisión química antes del incidente con adulto mayor.
Martín de los Santos, empresario que agredió brutalmente a un conserje en Vitacura hace aproximadamente un mes, presentó una querella ante la justicia.
En concreto, la defensa del empresario asegura que este fue agredido antes y después del ataque a Guillermo Oyarzún, en menos de 24 horas.
En el escrito judicial, señalan que el imputado pudo haber sido víctima de sumisión química en el club nocturno Palomino, terminando con sus sentidos alterados.
Lo anterior, habría provocado una serie de síntomas que no concordarían con su comportamiento habitual. Además, habría gastado una cantidad de dinero desproporcionada, lo que alimenta estas sospechas.
La denunciante asegura que fue víctima de abuso de conciencia y manipulación emocional por parte del cura.
De acuerdo con la versión entregada por su defensa, el joven notó que algo no estaba bien y decidió dejar de consumir dentro del establecimiento.
En ese momento, los guardias del lugar reaccionaron de forma violenta y lo agredieron físicamente.
Luego del ataque, De los Santos abandonó el recinto presentando signos claros de desorientación y confusión, síntomas que, según sus abogados, coinciden con los efectos de haber sido drogado sin su consentimiento.
Una vez en el exterior, comenzó a pedir auxilio a gritos, pero no recibió apoyo de las personas que pasaban por el lugar ni del personal de seguridad.
En ese estado, siguió deambulando hasta llegar a la calle Eduardo Marquina, donde se cruzó con Oyarzún, dando inicio al incidente que hoy lo tiene enfrentando cargos ante la justicia.
La segunda agresión habría ocurrido cuando Martín de los Santos abandonaba el Centro de Justicia, lugar donde fue formalizado por lesiones graves y amenazas simples.
Cabe recordar que producto del brutal ataque, el conserje de 70 años perdió la visión en uno de sus ojos, y quedó con incapacidad de olfato.
Un insólito hecho se produjo tras fiscalización que se desarrolló este miércoles en Estación Central.
El imputado permanece detenido en Brasil a la espera de su inminente extradición a Chile.
En un contexto marcado por extensas jornadas laborales, altos niveles de estrés y uso intensivo de dispositivos electrónicos, dormir bien se ha convertido en un desafío para miles de personas en el país.