"Me preocupa la gente que no tiene nada": Pablo Chill-E volvió a poner el dedo en la llaga por Kast
El cantante urbano anticipó un sombrío panorama con el republicano.
La tragedia familiar se desencadenó en el sector de Los Quillayes.
Un dramático accidente se registró durante la noche de este jueves, cuando un niño de dos años murió atropellado por su propio tío en la comuna de La Florida, región Metropolitana.
De acuerdo a Carabineros, el chofer se encontraba dentro de su vehículo y empezó a retroceder entre los bloques del sector de Los Quillayes sin darse cuenta del menor.
El siniestro se produjo ocurrió alrededor de las 22:50 horas, en una vivienda de la villa Los Quillayes en La Florida, y Carabineros llegó cuando la tragedia se había desatado.
La dueña del emprendimiento, Tortas Quilicura, es proveedora de la pastelería que fue anunciada como ganadora. En ningún momento mencionar que el queque navideño había sido comprado.
Lo peor es que luego del trágico accidente, que le costó la vida a su sobrino de apenas dos años, el tío que maniobraba el auto se dio a la fuga.
En un estado de desesperación, el sujeto arrancó del lugar dejando al pequeño gravemente herido en esta villa de La Florida.
El menor fue trasladado por sus familiares a un centro asistencial, pero llegó en riesgo vital y, minutos después, murió debido a la gravedad del impacto.
El teniente Jorge Díaz, de la Sección de Investigación de Accidente de Tránsito (SIAT), señaló que por instrucción de la fiscalía local de La Florida, personal de la unidad se trasladó hasta el sitio del suceso.
En el lugar, "realizamos diligencias propias de la especialidad, mediante la aplicación de técnicas investigativas", comunicó el uniformado.
Los peritajes "permitirán establecer una dinámica y causa basal, siendo estas incorporadas a un informe técnico que será remitido posteriormente a la fiscalía", finalizó.
El cantante urbano anticipó un sombrío panorama con el republicano.
Hasta el momento se han escrutado el 99,97% de las mesas.
Cerca de las 23:45 horas, sujetos armados protagonizaron un robo con intimidación en un edificio corporativo, donde tras engañar a trabajadores haciéndose pasar por inspectores municipales, sustrajeron joyas desde una oficina del décimo piso.