¿Tu plata está perdiendo valor bajo el colchón? La cruda realidad del ahorro en Chile
Más de la mitad de los chilenos no sabe cómo hacer crecer su dinero, y esto les está costando caro.
¿A quién no le ha pasado que su hijo/a o niña/o a cargo se aburra en un viaje largo?, ¿A quién no le pasó de niño/a? y no por ello nos traumamos o tuvimos un daño psicológicamente relevante por esta situación... en fin.
Hoy por hoy, los viajes largos por cualquier medio de trasporte son complejos de sobrellevar para padres, madres o cuidadores principales.
Estos viajes pueden ser en bus, auto, o avión... lamentablemente estos últimos, en viajes largos la hacen “más fácil”, ya que les ponen delante la pantalla a niño/as que “pagan pasaje” en viajes largos...
Eso permite tener “hipnotizado al niño o niña” más de las horas adecuada, incluso no pudiendo conciliar el sueño a la hora en que éste debería efectuarse, lo que transforma una supuesta facilidad para los adultos en el viaje, en un caos al día siguiente del mismo.
¡No se trata de culpar a las aerolíneas, sino cómo buscar un equilibrio para que no la pasemos mal o lo mejor posible en estas instancias... no olvidar que el trayecto también es parte de lo que recordamos de los viajes!
De esta forma, van algunas ideas para en estas situaciones de viajes también sean experiencias de gratificación, tanto para los niño/as como adultos.
Como siempre, no genere solo o sala estas acciones. Si las efectúa idealmente con el otro adulto que ejerce la parentalidad, es mejor o más aún si se incluyen otros adultos o personas significativas que son parte del viaje.
Y no olvide que como dice Serrat, se hace camino al andar, el trayecto se recuerda con tanta o incluso más intensidad que el viaje. Por tanto, la emocionalidad que se genere, es muy relevante, ya que predispondrá al niño/a para lo que sigue.
Más de la mitad de los chilenos no sabe cómo hacer crecer su dinero, y esto les está costando caro.