La cirugía que va más allá de la cicatriz: implante capilar gratuito reconstruye la autoestima de niños quemados
Diego Peña tiene 20 años y durante toda su adolescencia usó gorro. Con calor, en la sala de clases, en la calle.
Diego Peña tiene 20 años y durante toda su adolescencia usó gorro. Con calor, en la sala de clases, en la calle.
A dos años de la alianza entre Coaniquem y Clínica Témpora, los primeros pacientes operados evidencian que este procedimiento —de alta complejidad y habitualmente de alto costo— es, ante todo, una herramienta de rehabilitación emocional para quienes sufrieron quemaduras en la infancia.
Diego Peña tiene 20 años y durante toda su adolescencia usó gorro. Con calor, en la sala de clases, en la calle. No era una preferencia: era la única forma que encontró para ocultar las zonas de su cuero cabelludo afectadas por quemaduras que sufrió de pequeño. Hoy es el primer paciente beneficiado por la alianza entre Coaniquem y Clínica Témpora, y lleva meses sin necesitarlo.
"Siempre soñé con poder tapar las zonas quemadas de mi cuero cabelludo, incluso me importaban más que las cicatrices de la cara. Durante toda mi adolescencia viví con gorro, incluso con calor, porque no me sentía cómodo con cómo me veía. Transpiraba, me picaba, pero igual lo usaba para esconderme. Después de la operación fue un cambio total: dejé el gorro, ya no estoy pendiente de esconderme y me siento mucho más seguro. De verdad, me cambió la vida. Hoy me siento más tranquilo, más seguro... incluso más lindo", contó Diego Peña, de 20 años, primer paciente operado en el marco de esta alianza.
Las quemaduras en edad pediátrica siguen siendo una de las lesiones con mayor impacto a largo plazo en Chile. Las secuelas visibles en zonas como el cuero cabelludo pueden acompañar a niños y adolescentes durante años, condicionando la forma en que se ven a sí mismos y se relacionan con su entorno.
Fue en ese contexto que Coaniquem y Clínica Témpora formalizaron hace dos años un convenio que permite a pacientes con alopecia por quemaduras acceder a implantes capilares de forma completamente gratuita, como parte de su proceso de rehabilitación.
Se trata de una intervención de alta complejidad y de alto costo para las personas —alrededor de 4 millones de pesos, para casos como el de Daniel— que se realiza sobre tejido cicatricial, lo que exige un abordaje médico especializado y una evaluación caso a caso, diferente al de los procedimientos capilares convencionales.
Desde Coaniquem, la iniciativa implicó un cambio de enfoque gradual frente a un tipo de procedimiento que históricamente generaba dudas en el contexto de pacientes quemados.
"Al inicio fuimos muy cautelosos, porque históricamente los implantes capilares sobre tejido cicatricial no siempre tenían buenos resultados, lo que implicaba un riesgo físico y emocional para los pacientes. Sin embargo, con el tiempo hemos visto un cambio muy significativo. Para muchos niños que sufrieron quemaduras a muy temprana edad, esta es la única imagen corporal que han conocido: una marcada por cicatrices. Eso muchas veces viene acompañado de sentimientos de culpa en la familia y de una tendencia a ocultarse desde pequeños. Por eso, recuperar el cabello va mucho más allá de lo estético: es parte de un proceso de reparación más profundo, que tiene que ver con reconstruir la identidad, sanar y poder seguir adelante", explicó la Dra. Karol Gac, jefa de cirugía de Coaniquem.
Esa evolución en los resultados clínicos es también lo que ha ido transformando la experiencia del equipo de Clínica Témpora, que lleva dos años realizando estos procedimientos junto a los cirujanos de Coaniquem.
"Ver el cambio en ellos es lo más significativo. Cuando empiezan a ver crecer su pelo y se miran al espejo, su reacción —su sonrisa— lo dice todo. Ahí uno entiende que no es solo un procedimiento, sino parte de un proceso de recuperación mucho más profundo. Poder aportar en ese camino es lo que realmente le da sentido a nuestro trabajo", señaló el Dr. Francisco Castellón, director del Área de Restauración Capilar de Clínica Témpora.
Desde ambas instituciones proyectan continuar fortaleciendo esta alianza, con el objetivo de ampliar el acceso a este tipo de tratamientos y seguir apoyando los procesos de rehabilitación de los pacientes.
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