• 27 ENE DE 2026

Robos de viviendas en verano: cifras, recomendaciones y cómo proteger el hogar al salir de vacaciones

robos | ccedida

El aumento de ausencias en los hogares durante esta época implica medidas preventivas.

La llegada del verano aumenta la preocupación por la seguridad de las viviendas, especialmente cuando miles de familias se preparan para salir de vacaciones. Según la última Encuesta Nacional Urbana de Seguridad Ciudadana, un 57% de las personas en Chile cree que será víctima de un delito en los próximos 12 meses, reflejando un elevado nivel de percepción de inseguridad entre los hogares.

Además, datos del Índice Paz Ciudadana 2025 muestran que un 35% de los hogares ha sufrido una intrusión o intento de robo en los últimos seis meses, una cifra que subraya la importancia de reforzar las medidas de prevención antes de dejar la casa sola.

Las cifras de años anteriores indican que, durante los primeros meses de verano, y en particular en zonas urbanas como la Región Metropolitana, los delitos en lugar habitado han registrado un aumento cercano al 21,6% en comparación con el mismo período del año anterior, según el Sistema Táctico de Operación Policial (STOP) de Carabineros. La estadística reafirma un patrón que se repite: cuando las viviendas quedan desocupadas por viajes prolongados, se incrementa la vulnerabilidad frente a los robos.

Ante ese escenario, preparar la casa antes de partir es una parte crucial para minimizar riesgos y tener tranquilidad durante las vacaciones. La combinación de medidas preventivas simples con soluciones tecnológicas adaptadas al tipo de vivienda puede marcar la diferencia entre una ausencia silenciosa y una invasión no detectada.

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Antes de salir de viaje, los especialistas en seguridad recomiendan reforzar todos los accesos principales del hogar. Esto incluye revisar y asegurar que puertas y ventanas estén correctamente cerradas y con cerraduras resistentes, además de considerar la instalación de cerrojos adicionales en puntos vulnerables.

Otro consejo clave es coordinar con vecinos de confianza o familiares para que pasen por la casa con cierta frecuencia, recojan correspondencia o simplemente bajen y suban las persianas en distintos momentos del día. Esta simulación de presencia reduce las señales de ausencia prolongada que suelen atraer a los delincuentes.

Evitar publicar en redes sociales datos explícitos sobre el viaje también es fundamental. Compartir fotos o fechas puede indicar a potenciales intrusos que el hogar está vacante, facilitando la planificación de un robo sin vigilancia.

Finalmente, reforzar la iluminación exterior con luces automáticas o sensores de movimiento no solo disuade a posibles intrusos, sino que también permite detectar acercamientos sospechosos durante la noche. Estas prácticas, combinadas con controles periódicos del entorno, ayudan a mantener la seguridad mientras se disfruta del descanso lejos de casa.

La importancia de proteger el hogar

En un contexto donde los robos a viviendas pueden aumentar en periodos vacacionales, proteger el hogar pasa por integrar tanto hábitos cotidianos como soluciones tecnológicas que permitan mantener la vigilancia incluso desde lejos. La seguridad no es solo un conjunto de medidas físicas, sino una estrategia inteligente que combina prevención, tecnología y atención al detalle.

Las cámaras de seguridad se han convertido en un elemento fundamental de esa estrategia. Una cámara de seguridad wifi ofrece la ventaja de conectarse a la red doméstica y permitir el monitoreo remoto desde un teléfono celular o una aplicación móvil. Esto significa que, aunque estés en la playa o fuera del país, puedes revisar en tiempo real lo que ocurre en los accesos principales o en los espacios clave de la vivienda.

Para ubicaciones donde la conectividad tradicional no es una opción (por ejemplo, casas de veraneo sin Wi-Fi), la cámara de seguridad con chip es una alternativa eficaz. Este tipo de cámara utiliza una tarjeta SIM y redes móviles para transmitir imágenes y alertas, eliminando la dependencia de un router doméstico y permitiendo vigilancia continua en lugares remotos o con infraestructura limitada.

Tecnología limpia

Otra solución que ha ganado popularidad es la cámara solar 4G, pensada para espacios exteriores o terrenos sin suministro eléctrico estable. Al combinar paneles solares con conectividad celular, este tipo de cámara permite un funcionamiento autónomo durante largos períodos sin necesidad de una fuente de energía fija, lo que la hace ideal para vigilar patios, accesos perimetrales o zonas abiertas.

La elección entre una cámara de seguridad wifi, una cámara de seguridad con chip o una cámara solar 4G dependerá del entorno específico que necesitas proteger y de la infraestructura disponible. En general, las soluciones que permiten acceso remoto y notificaciones en tiempo real aumentan significativamente la efectividad de la vigilancia, especialmente durante ausencias prolongadas.

Además, al seleccionar una cámara, conviene considerar aspectos técnicos como la calidad de imagen (idealmente HD o superior), la visión nocturna y la capacidad de almacenamiento de video. Una cámara de seguridad wifi con visión nocturna, por ejemplo, permite registrar actividad en condiciones de baja iluminación, mientras que una cámara solar 4G puede ofrecer continuidad sin importar cortes eléctricos.

Estas tecnologías se complementan bien con otros sistemas de seguridad, como sensores de puertas y ventanas, alarmas conectadas o iluminación automática con sensores de movimiento. Al integrar distintos dispositivos, se puede crear un entorno de vigilancia más robusto —y en muchos casos— coste efectivo para proteger el hogar durante el verano.