Renta corta se consolida en Chile: demanda se multiplicó por 2,7 en tres años y ya supera los 49 mil anuncios activos
La industria entra en una nueva etapa marcada por la profesionalización y la incorporación de tecnología.
Los cultores de este brebaje chino aseguran que ayuda a controlar el azúcar en la sangre.
Por estos días se volvió de moda el Kombucha, una bebida milenaria de origen chino que, según sus cultores, ayuda a combatir la diabetes.
Sus orígenes se remontan a Chine alrededor de unos dos mil años atrás y entre sus propiedades se dice que favorece el control de los niveles de azúcar en la sangre.
Sus defensores afirman que el té de kombucha ayuda a prevenir y tratar enfermedades, desde la presión arterial hasta el cáncer, además que favorece la salud del sistema inmunitario.
It’s called Kombucha ❤️ https://t.co/toSN0rpWJ3 pic.twitter.com/V3JswmNySX
— Mrs Chubby Cheeks (@CheriFlavour) January 14, 2024
La kombucha es un té fermentado y suele mezclarse con azúcar, saborizantes y un cultivo de bacterias y levaduras.
Su sabor es agridulce y deja un gusto efervescente, pese a que esto cambia según el grado de fermentación que tenga.
Hay personas que los mezclan con fruta, pero su olor es suave y nada parecido al vinagre.
Diversos estudios promueven que entre sus beneficios están los siguientes argumentos:
El té de kombucha ha causado malestar estomacal, infecciones y reacciones alérgicas en algunas personas.
Además, se suele preparar en hogares en condiciones poco higiénicas y eso genera la posibilidad de que crezcan bacterias perjudiciales.
La industria entra en una nueva etapa marcada por la profesionalización y la incorporación de tecnología.
Las exportaciones chilenas alcanzaron cifras récord durante 2025, mientras que las exportaciones de servicios crecieron cerca de un 15%, consolidando una nueva etapa para empresas que hoy venden al mundo desde plataformas digitales.
El auge del skincare en redes sociales, el mayor conocimiento sobre ingredientes y la búsqueda de rutinas personalizadas están cambiando la forma en que los consumidores se relacionan con el cuidado de la piel.