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La solicitud también contempla tres estacionamientos y dos bodegas que formaban parte del contrato de arriendo.
Tras la masiva asistencia a eventos musicales de gran escala, miles de fanáticos han expresado en redes sociales sentir nostalgia o una sensación de vacío.
El reciente paso de grandes fenómenos de la música por nuestro país no solo dejó recuerdos memorables, sino también una ola de comentarios en redes sociales donde asistentes manifiestan sentirse desganados, nostálgicos e incluso con una sensación de "vacío" tras el fin de los shows. Este fenómeno, popularmente conocido como "depresión post concierto", se ha vuelto viral entre seguidores de agrupaciones con audiencias altamente comprometidas, como BTS o Taylor Swift.
Ante la inquietud de padres y jóvenes, Mireya Sepúlveda, psicóloga infantil y juvenil de Clínica Alemana, precisa que este estado no constituye un diagnóstico clínico ni psiquiátrico, sino que es una reacción emocional real y esperable frente a la culminación de un evento altamente anticipado. "No estamos hablando de un episodio depresivo ni de un trastorno clínico. Es una experiencia emocional real tras vivir un evento esperado durante meses. Al concluir el concierto, se genera un contraste brusco entre la alta intensidad afectiva experimentada y el regreso a la rutina cotidiana, lo que suele traducirse en nostalgia, tristeza o desgano pasajero", explica la especialista.
Según la psicóloga de Clínica Alemana, para comprender este fenómeno en adolescentes y jóvenes es clave considerar el factor de la identidad social y la pertenencia. Los megaeventos trascienden el gusto musical: representan un espacio de reconocimiento mutuo con miles de personas que comparten los mismos valores, estética e ideales.
Asimismo, en estos grupos de fanáticos se suelen entablar relaciones unidireccionales. "Los fans perciben a estas figuras públicas como personas muy cercanas o familiares. Por ello, para algunas personas el fin del concierto es procesado por la mente como una separación o pérdida transitoria de ese vínculo tan valorado e idealizado", añade Sepúlveda.
La especialista detalla las diferencias entre una reacción natural y una señal de alerta:
Para acompañar a los jóvenes en este proceso, la especialista de Clínica Alemana entrega las siguientes pautas:
- No minimizar la experiencia: Evitar frases como "es solo un concierto" o "es una exageración por un grupo de cantantes". Para ellos representa un hito identitario significativo.
- Fomentar la escucha activa: Permitirles mostrar fotos, videos o escuchar la música las veces que sea necesario para procesar la vivencia.
- Validar sus emociones: Preguntar sobre los valores o virtudes que admiran del artista, ayudándoles a integrar esa vivencia como un recuerdo positivo dentro de su vida.
La solicitud también contempla tres estacionamientos y dos bodegas que formaban parte del contrato de arriendo.
Tras la masiva asistencia a eventos musicales de gran escala, miles de fanáticos han expresado en redes sociales sentir nostalgia o una sensación de vacío.
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