"Algún día...": Bad Bunny emociona a fans chilenos tras recordar su historia con nuestro país
El puertorriqueño usó sus redes sociales para dirigirse directamente a uno de los primeros países que le abrió las puertas.
El capítulo 85 de "El Internado" estuvo marcado por dos actividades que dejaron al descubierto intereses cruzados, lealtades frágiles y frases dignas de titulares.
Berta Lasala fue protagonista de uno de los momentos más hilarantes del más reciente capítulo de ''El Internado'', marcado por una actividad que dejó más de una frase para la historia.
Lideradas por Tonka Tomicic, las mujeres debían armar a su hombre ideal con "partes" de los hombres del reality y venderlo como si fuera un plato de comida.
Laura Bozzo no dudó: eligió por completo a Fabio Agostini. "Amo ese cuerpo", declaró, agregando que su parte favorita era su trasero. Lo comparó con una torta de chocolate y describió, sin filtro, cómo lo "degustaría": "Partiría lamiendo su espalda, su pecho, todo. Luego, lo agarraría a mordiscones, pero por el c...". Fabio quedó impactado y la calificó de "morbosa".
El querido influencer llegó al altar con su pareja.
Berta Lasala, en cambio, mezcló romanticismo, experiencia y pragmatismo. "A mí me encanta la sonrisa de Solabarrieta, además que es de mi época, en mi época era mino, bueno, es mino todavía''.
''Yo no quiero pasar hambre así que elegiré el cuerpo de Otakín. Vi un calzoncillo que no lo puedo creer, el de Mateucci, es el que se ve más abultado. Le vamos a poner las piernas de Efrén, porque tiene piernas largas", explicó la actriz.
Su creación fue un plato de "porotos con rienda", y detalló que "partiría por la longaniza, porque son porotos con longaniza, nunca pasaremos hambre, y con la sonrisa de Fernando que jamás nos va a defraudar porque siempre se está riendo".
El puertorriqueño usó sus redes sociales para dirigirse directamente a uno de los primeros países que le abrió las puertas.
El mapa detalla las entradas y salidas principales, puntos de encuentro y rutas recomendadas para llegar y salir del parque.
El capítulo 85 de El Internado estuvo marcado por dos actividades que dejaron al descubierto intereses cruzados, lealtades frágiles y frases dignas de titulares.