• 27 FEB DE 2026

"Falta de respeto": Marianne Schmidt y Jaime Leyton condenan chistes religiosos en el humor de Viña 2026

"Falta de respeto": Marianne Schmidt y Jaime Leyton condenan chistes religiosos en el humor de Viña 2026 | Mega

La periodista y el meteorólogo repudiaron la rutina de uno de los comediantes del certamen y José Antonio Neme se opuso.

Un acalorado debate sobre los límites del humor religioso encendió la mañana de este viernes en el programa Con Gusto en Viña de Mega, al discutir las rutinas del Pastor Rocha -quien se presenta hoy en el Festival de Viña del Mar- y de Stefan Kramer al inicio de la jornada festivalera, que incluyó bromas sobre el catolicismo.

La periodista Marianne Schmidt fue una de las más afectadas con la situación, cuestionando duramente las alusiones de Kramer a canciones cristianas, la Virgen y otros elementos sagrados.

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"Cuando pasó a mayores, hablando de la virgen y otras cosas, porque yo no puedo replicar lo que dijo, esa risa que tenía se transformó y me costó después volver a retomar y reírme con él, porque quedé así como que me ofendió", relató la comunicadora, visiblemente molesta.

"Me sentí de verdad que me habían faltado el respeto", agregó, enfatizando el impacto personal de la rutina del humorista de 44 años.


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En similar tono, el meteorólogo Jaime Leyton respaldó la crítica, recordando cómo el imitador comparó a la Virgen María con una anécdota juvenil cargada de insinuaciones sexuales.

"El tenor del chiste hacía alusión a la Virgen María con un gesto sexual", precisó Leyton, quien subrayó el contexto chileno: "En un país como Chile que es devoto, más allá de que es una comparación, hizo comparación que rayaba en lo irrespetuoso".

El conductor José Antonio Neme, por su parte, intervino para matizar el tema, argumentando la dificultad de regular el humor. "Es complejo cómo vamos a determinar de qué se puede hacer humor. Yo entiendo la posición de ustedes que es un país mayoritariamente católico y mariano, y que puede ofender a un grupo importante de personas. Pero también nos hemos reído de cojos, gordos, mujeres y homosexuales, reflexionó.

Schmidt y Leyton contraatacaron argumentando que ridiculizar discapacidades o rasgos humanos es diferente a profanar lo "superior", haciendo alusión a la fe.

"Y la forma, un Coco Legrand que nos hacía reír de cómo eran los matrimonios, pero cuando tú tocas la fibra de personas y sobre todo de creencias, yo creo que fue de muy mal gusto", cerró Schmidt.

Neme concluyó invitando a la reflexión social: "Si alguien está incómodo o molesto por alguna rutina de humor que le pareció ofensiva, pasamos de tema, lo que yo creo que da pie para un análisis social de qué estamos riendo y de qué no deberíamos reírnos más. Y entender que de lo que me puedo reír, a otro lo puedo incomodar".