Pancho Saavedra y su deseo de agrandar la familia | Cedida | TVN
El animador abrió su corazón en el primer capítulo de la segunda temporada del podcast "Mamá por siempre", conducido por María Luisa Godoy.
Pancho Saavedra se sinceró en el primer capítulo de la segunda temporada del podcast "Mamá por siempre", conducido por María Luisa Godoy, en una conversación íntima y honesta sobre cómo la paternidad transformó radicalmente su vida, sus prioridades y su manera de mirar el mundo.
Desde el inicio del episodio, el animador reconoció que convertirse en padre marcó un antes y un después. "Ser papá es un punto de quiebre total. Todo lo demás pasa a segundo plano", afirmó.
En esa línea, fue aún más categórico al explicar cómo cambió su escala de valores: "Es lo único importante en la vida. Ya dan lo mismo los programas de televisión, las cosas laborales, la fama, todo. Ahora es como cuando te dicen, ‘¿oye, estás dispuesto a darle un riñón?’ Prefiero morirme yo a que le pase algo a un hijo", confesó.
En la misma instancia, Pancho Saavedra recordó la llegada de su hija Laura, describiendo esos primeros días como una mezcla intensa de amor, miedo e inexperiencia. "Nos entregan a la Laura y nos dicen: ‘ya pues, ahora sean papás’. Y no teníamos idea. O sea, habíamos tomado talleres con "mamás seguras", había hablado con Alison Mandel y la Chiqui Aguayo, había leído su libro Primerizas... pero otra cosa es con guitarra", relató entre risas.
Uno de los momentos más reflexivos del capítulo fue cuando abordó una realidad poco visibilizada: el posnatal en parejas homoparentales. Saavedra explicó que, al no estar regulado, su esposo no pudo tomarse ese tiempo cuando nació Laura. "No se lo pueden tomar los hombres, no puede reemplazar el hombre a la mujer, porque no está regulado", señaló, enfatizando cómo eso afecta el apego inicial y evidenciando una deuda del sistema con las familias homoparentales, y que finalmente en el canal donde trabaja le permitieron tomarse un tiempo de un mes y medio.
Pancho Saavedra también habló de sus miedos más profundos como padre, reconociéndose como alguien aprensivo y obsesivo con la seguridad. Desde el uso correcto de la silla del auto hasta la preocupación constante cuando está de viaje, Pancho admitió que el temor a que algo les ocurra a sus hijos es permanente. "Es un amor que no se puede explicar. Es casi animal", reflexionó.
En cuanto a la crianza, se definió como un papá cariñoso y presente, pero con límites claros. Contó que su objetivo es no repetir ciertos errores de su propia infancia. "Yo fui un niño malcriado, sentía que mis papás me podían arreglar la vida. Hasta los 30 años me pagaban los gastos comunes. Terminé cinco años en Dicom... Profesionalmente me fui a la cresta", recordó con honestidad. Por lo mismo, asegura que hoy busca enseñar a sus hijos el valor del esfuerzo y la responsabilidad.
Pancho Saavedra también se refirió a la experiencia de criar en una familia homoparental, destacando la naturalidad con que sus hijos viven esta realidad. "La Laura dice ‘yo tengo dos papás’, así como otros niños tienen dos mamás, un papá o viven con sus abuelos. No es tema", afirmó, recalcando que el foco siempre está puesto en el amor y en crecer en espacios libres de discriminación y bullying. Además de Laura, tiene a su segundo hijo, Emilio, y reconoce que ambos los llaman como "Papá Pancho y Papá Coke".
El momento más sorpresivo del capítulo llegó cuando Pancho reveló que, junto a su esposo, han conversado seriamente la posibilidad de agrandar la familia. "De repente sentimos que sería linda la llegada de un tercer hijo", comentó, dejando en evidencia que existe un deseo por ser padre nuevamente.
El influencer angelino asegura que fue interrumpido por el supuesto dueño de la playa para exigirle que salga del lugar en donde se encontraba regalando helados en marco de su campaña a Rey del Festival de Viña del Mar.