"Un comentario en relación a su color de piel": desclasifican la pelea entre Fabricio e Indio que terminó con Porto Seguro
Las diferencias entre ambos bailarines estuvieron a poco de irse a las manos.
Las diferencias entre ambos bailarines estuvieron a poco de irse a las manos.
Mekano será recordado por siempre como el programa juvenil que marcó a una generación, y gracias a su emblemático team, la farándula ha llenado miles de páginas con distintos conflictos por casi 30 años.
Y quien conoce de cerca la historia de cada uno de sus integrantes, es el periodista y escritor Patricio Rojas Saa, autor de "El libro íntimo de Mekano", una obra donde se cuentan los entretelones que se vivieron en los pasillos de Mega con importantes protagonistas.
En un extracto que publicó este domingo LUN, se relata el motivo por el que se puso término a Porto Seguro, agrupación que se convirtió en fenómeno de rating.
"Como el axé estaba convertido en un fenómeno tan grande, el éxito de Porto Seguro fue inmediato. Fabricio en una semana se convirtió en una figura enorme. Así el grupo se formó, pero fue empezando a lidiar con todos los problemas asociados que trae la fama: la plata, las mujeres, y sobre todo la convivencia", se puede leer en el libro.
El autor de "El libro íntimo de Mekano", desmenuzó junto a Sergio Marabolí los principales protagonistas del icónico programa juvenil.
El autor además relata que "Fabricio e Indio se llevaban cada vez peor. Incluso, cuando estaban bailando en el set de ‘Mekano’ a veces se pegaban empujones, uno se sacaba la polera y decía mira a mí me miran más, cosas que no se notaban en pantalla".
"Llegó un momento en que se empezaron a decir cosas más hirientes, más pesadas. Fabricio en un momento le hizo un comentario al aire, mientras estaban bailando, alusivo a su color de piel. Ahí se pudrió todo", recuerda Pato Rojas.
Las diferencias entre ambos bailarines estuvieron a poco de irse a las manos.
El artista, quien de profesión era arquitecto, murió este domingo en la comuna de El Monte a los 81 años.
Pese a la incomodidad de quienes presenciaron el momento, el conductor intentó tomarse con humor el insólito obsequio.