Junior Playboy fue expulsado de "Fiebre de Baile": reaccionó de manera violenta contra Raquel Argandoña
Tras un lío con Francisca García-Huidobro, el ex chico reality fue marginado de la competencia por la presidenta del jurado.
El actor tendría un reconocido nuevo amorío.
A fines de junio surgió el rumor de que Jorge Arecheta y Octavia Bernasconi, quienes interpretan a un matrimonio en Los Casablanca, estarían manteniendo un romance fuera de las cámaras, lo que trajo consecuencias en el mundo del espectáculo.
Producto de eso, ambos actores se convirtieron en blanco de duras críticas en redes sociales, además de ser un tema conversado en todos los programas de farándula. En específico, porque el intérprete supuestamente estaba casado con la también actriz, Josefina Fiebelkorn. Ambos tienen un niño de 4 años.
No obstante, el matrimonio se había terminado, tal como lo tuvo que salir a aclarar Jorge Arecheta. Eso sí, el actor afirmó que la separación, después de 11 años junto a la madre de su hijo, ocurrió en buenos términos y que no existían terceros involucrados.
Por su parte, la actriz Octavia Bernasconi justo se encontraba saliendo de una relación con Max Sagado. Se trata del actor que interpreta a Jonás en la teleserie nocturna de Mega.
FILTRAN FOTO DE AMBOS JUNTOS
Si bien Jorge Arecheta no se refirió a estar comenzando un nuevo romance y tampoco lo hizo Octavia Bernasconi, este fin de semana se viralizó una foto que demostraría que sí están juntos, lo que causó revuelo en redes sociales y se comenzaron a especular diversas teorías.
Fue el portal de farándula, Infama, el que publicó el registro enviado por un seguidor.
Supuestamente, en la imagen los intérpretes de Juan Pablo y Martina aparecen trotando por la ciclovía de Vespucio con Presidente Errázuriz.
REVISA LA IMAGEN
Tras un lío con Francisca García-Huidobro, el ex chico reality fue marginado de la competencia por la presidenta del jurado.
La periodista Cecilia Gutiérrez aseguró que la pareja se encuentra en Bolivia, donde se han mostrado caminando de la mano.
En 1996, cuando AC/DC hizo vibrar Santiago, Chile vivía otra realidad política, cultural y tecnológica.