"Muy poco humana e hipócrita": Luli no se guardó nada y barrió con Faloon Larraguibel
Cabe señalar que Nicole Moreno no fue la única que arremetió contra la exchica Yingo en el reality de Mega.
El cantante aseguró que ha sabido limpiar su cuerpo "por la mías" sin entrar a un centro de rehabilitación.
Matías Muñoz, más conocido como "Marcianeke", es uno de los artistas urbanos con mayor reconocimiento en el país, pero ese éxito con apenas 23 años, lo ha llevado a tomar malas decisiones, incluso llevándolo a confiar en personas que luego se aprovecharon de él.
Si a eso el artista suma una profunda depresión y adicción a las drogas, se convierten en un camino duro que el joven ha tenido que aprender a reccorer.
A fines del año pasado, "Marcianake" se propuso dejar atrás las adicciones, y por ejemplo así lo confesó durante su paso por el reality de Canal 13 "Palabra de honor".
El artista urbano se refirió en "Primer Plano" a la demanda puesta por Bomberos de Nacimiento por incumplimiento de concierto.
Con el correr de los meses se ve a un Matías mucho más repuesto, pero el camino no ha sido fácil, y así se lo contó el artista a Javiera Quiroga en su podcast. "He tratado de meterme a centros de rehabilitación pero se que las puedo hacer por las mías. Lo que sí no se deja de un día para otro", dijo.
"He estado haciendo deporte, todo ese tiempo que me mataba volándome, prefiero hacer ejercicio, por ejemplo esas dos horas que me dedicaba a consumir weás, ahora las ocupo en un gimnasio con un personal. Va a durar", agregó en la misma línea.
En la misma conversación, "Marcianeke" reveló detalles de cómo ha sabido llevar su condición de TEA, diagnosticado hace pocos años. "Es algo con lo que he tenido que vivir desde chico, mi mamá me lo explicó poco a poco, yo quería solo estar en mi pieza, es una cosa que es inexplicable", dijo.
Cabe señalar que Nicole Moreno no fue la única que arremetió contra la exchica Yingo en el reality de Mega.
El socialité utilizó sus redes sociales para lanzar duras acusaciones contra la estación televisiva y su controlador.
Al jurado de Fiebre de Canto le quieren cobrar una promesa que hizo en septiembre pasado.