"Como un par de w...": Sergio Rojas se mostró sorprendido con incomodidad de Antonella Ríos
El conductor de Que te lo digo aseguró que la actriz nunca la manifestó su posición en el espacio.
El actor dio una peculiar explicación relacionada con la infidelidad de su padre.
El actor Cristián de la Fuente volvió a referirse a la infidelidad que le costó perder a Angélica Castro y explicó que una de las causas sería su padre.
El ex modelo participó de una entrevista en el podcast El Arte de Reinventarse, donde además de admitir el engaño a su mujer se refirió a la crianza que le dio su papá.
"Yo viví en una familia en donde mi papá estaba disociado, para mí la disociación era algo normal. No había culpa. Mi papá era bígamo", fue una de las confesiones de Cristián de la Fuente.
La estación ya tira líneas para la segunda de cuatro ediciones que tendrá a su cargo.
"Mi papá estaba con mi mamá el sábado y con mi ´tía´ el domingo, y yo iba a comer con mi ´tía´ el domingo y con mi mamá el sábado. Me iba de vacaciones con mi papá, mi tía y mis hermanos en enero. Y en febrero con mi mamá", agregó Cristián de la Fuente.
"Entonces, mi papá nunca tuvo culpa, y debería haber tenido culpa, pues le estaba haciendo daño a las dos mujeres", añadió el actor.
Cristián de la Fuente también que él tuvo la culpa en su quiebre con Angélica Castro y lo atribuyó a una disociación.
"De repente uno comete una estupidez, dice: ´Le voy a dar un beso a esta persona, no va a ser tan terrible´, y el daño es horrible, es horrendo. Y uno entiende, hoy en día... la disociación del cerebro es complicada, porque uno cuando logra integrarse, logra entender que nuestras actos tienen consecuencia, que pueden causar dolor, ahí está la culpa de tratar de no hacerlo, y por eso uno lo deja de hacer, porque hay repercusiones", concluyó.
El conductor de Que te lo digo aseguró que la actriz nunca la manifestó su posición en el espacio.
El empresario fue uno de los amigos más cercanos de la pareja por largos años.
El círculo cercano de la comunicadora reaccionó con ignorancia ante la condición del pequeño Domingo.