"Ojalá mis cenizas las tiren en el estadio de la U": el insólito deseo de Marcelo Díaz a semanas de su retiro
El volante aseguró que a él le habría encantado morir en una cancha defendiendo a Universidad de Chile.
El volante chileno disputó los 90 minutos en el triunfo por 2-1 ante Cruzeiro y fue destacado por Globo Esporte, que lo calificó como "un monstruo de la marca" tras su sólida actuación en Copa Libertadores.
El volante chileno, Erick Pulgar, fue protagonista del duelo clave por Copa Libertadores ante Cruzeiro, donde el Mengão venció por 2-1 para clasificarse para los cuartos de final del torneo.
El mediocampista se mantuvo en el campo de juego durante los 90 minutos, donde tuvo una sólida presentación. En su rendimiento incluso se le destacó sus intervenciones, de hecho el mismo club lo resaltó en sus redes sociales con la descripción: "Raza, amor y pasión".
Además, el juego del chileno recibió elogios de la prensa brasileña. Desde Globo Esporte, el medio le puso un 8 como nota y lo clasificó como: "Un monstruo de la marca"; destacando la habilidad de recuperar los balones y cortar peligrosos ataques.
Los más afectados fueron los seleccionados trasandinos.
"Robó varios balones, incluido el que generó una oportunidad para Pedro. Evitó un contraataque (...) y evitó una clara ocasión para Matheus Pereira dentro del área en la segunda mitad", detalló el medio brasileño.
Tras varios meses de lesión y una incertidumbre de su permanencia en el "Fla", el chileno se comienza a consolidar nuevamente en el equipo donde ya piensan en los cuartos de final.
El elenco de Río de Janeiro se mantiene a la espera de rival, el cual se definirá en la llave entre Independiente del Valle y Deportes Tolima.
Raça.
— Flamengo (@Flamengo) August 20, 2026
Amor.
Paixão.
VAMOS, ERICK! 🔴⚫️
📹: Conmebol pic.twitter.com/2SwIELfpAO
El volante aseguró que a él le habría encantado morir en una cancha defendiendo a Universidad de Chile.
El DT de Santiago Morning aseguró en Tipsters que el entrenador tiene los días contados en su cargo y que a esta altura se cree más que sus propios jugadores.
La delegación beninesa acusó problemas de hospedaje, equipamiento y logística tras un viaje de 25 horas a Buenos Aires.