"Ojalá mis cenizas las tiren en el estadio de la U": el insólito deseo de Marcelo Díaz a semanas de su retiro
El volante aseguró que a él le habría encantado morir en una cancha defendiendo a Universidad de Chile.
El periodista aseguró que a la ex deportista se la querían sacar de encima considerando su pésima evaluación en las encuestas.
La ex ministra del Deporte Natalia Duco, era la secretaria de Estado peor evaluada por las encuestas, y sus polémicas fueron variadas a lo largo de los 5 meses que alcanzó a estar en La Moneda.
Por lo mismo la percepción de la gente no era del todo positiva para la ex deportista, quien a comienzos de semana fue pifiada durante el Mundial de Vóleibol.
Sobre esto, el periodista Juan Cristóbal Guarello dijo que "el abucheo fue estruendoso, pero de verdad estruendoso, ya el Gobierno la tenía en la mira por lo que dicen las encuestas donde era la peor evaluada, y a esto se sumó el usar el auto para ira a una celebración, ahí los weones se grabaron, y obviamente el video se filtró porque se la querían sacar de encima".
La artista urbana se dejó ver en un post de una reconocida creadora de contenido, recibiendo mensajes de apoyo y consejos para lo que viene de aquí en adelante.
Luego "JC" apuntó a un detalle: "Se han piteado a todas las mujeres. Oye, la ministra de Ciencia, ¿cuándo te la piteas, Kast?". En alusión a las salidas de Mara Sedini, María Trinidad Steinert y ahora Natalia Duco.
"Un desastre, hueón. ¡Qué desastre la ministra de Ciencia, hueón! No sé cómo la Consuelo Saavedra no le puso un charchazo en la entrevista", aseguró Guarello en relación a la entrevista donde la secretaria de estado, Ximena Lincolao, se refirió a los recortes presupuestarios en su cartera.
Sobre el nombre del futuro ministro o ministra de Deporte, Guarello apuntó a Pauline Kantor, quien ya estuvo en el cargo de la mano del ex Presiente Sebastián Piñera.
El volante aseguró que a él le habría encantado morir en una cancha defendiendo a Universidad de Chile.
El DT de Santiago Morning aseguró en Tipsters que el entrenador tiene los días contados en su cargo y que a esta altura se cree más que sus propios jugadores.
La delegación beninesa acusó problemas de hospedaje, equipamiento y logística tras un viaje de 25 horas a Buenos Aires.