El cardiólogo parte de la Junta Médica Interdisciplinaria creada para evaluar las circunstancias de muerte de Diego Maradona, Gustavo Di Niro, aseguró que los médicos a cargo de la salud del exjugador no actuaron a pesar de las alarmas compatibles con una falla cardiaca.
Di Niro se refirió a las señales de alarma que Maradona presentó durante sus últimas dos semanas de vida como acumulación de líquido, problemas para respirar y un estado de conciencia alterado, en el cual fue sometido a un tratamiento domiciliario. "Cuando uno ve estos elementos, hay que pensar que el paciente puede estar teniendo una falla cardíaca", dijo.
El cardiólogo advirtió que ante estos signos de alarma lo correcto sería aumentar la dificultad de la atención médica, peor que en él caso del astro argentino, "los médicos no cambiaron su conducta".
Según la investigación, los médicos a cargo de la salud de Maradona eran el neurocirujano Leopoldo Luque y la psiquiatra Agustina Cosachov, ambos acusados.
De acuerdo con EFE, se reveló que Diego Maradona habría dejado de tomar un medicamento para la hipertensión poco antes de su muerte. "Uno en general no suspende la medicación de la miocardiopatía, incluso aunque mejore la capacidad de eyección del corazón", dijo Gustavo Di Niro.
"El tema es que los antihipertensivos no solo sirven para la hipertensión sino para el tratamiento de la insuficiencia cardíaca", agregó.
El perito también añadió que los estudios que hicieron a Maradona fueron "básicos" y que existen otros exámenes que arrojan resultados más precisos para evaluar una posible cardiopatía.
Durante septiembre de 2020, Leopoldo Luque, evitó que al astro argentino se le realizará ese estudio en la clínica Ipensa, según declaró el cardiólogo del mismo hospital, Oscar Franco.
Cabe mencionar que Maradona falleció el 25 de noviembre de 2020 a causa de un edema agudo de pulmón de un paciente con una miocardiopatía crónica reagudizada por la insuficiencia cardíaca".
