El árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan, cuya entrada a Estados Unidos fue denegada la semana pasada cuando iba a participar en el Mundial de fútbol, fue recibido este miércoles como un héroe a su regreso a Somalia.
Decenas de personas -incluidos aficionados, periodistas y autoridades- dieron la bienvenida en el Aeropuerto Internacional Aden Adde de la capital, Mogadiscio, al colegiado, que debía convertirse en el primer somalí en arbitrar un partido en la historia de la Copa del Mundo, según imágenes difundidas por medios locales.
Una verdadera estrella
Embutido en un chándal negro de la FIFA, el árbitro recibió ramos de flores y una gran bandera nacional que se acabó poniendo a modo de capa.
"No estoy molesto porque me enviaron de vuelta desde Estados Unidos. Continuaré trabajando duro y no me desanimaré", afirmó Artan en declaraciones difundidas por la televisión pública somalí.
"Les prometo que en el próximo Mundial llegaré mucho más lejos y haré historia", aseguró.
El árbitro agradeció, asimismo, las muestras de apoyo recibidas en los últimos días tras conocerse la decisión de las autoridades migratorias estadounidenses.
