Nicolás Jarry no ha sido capaz de poner fin a su mala racha, y durante la noche del martes tuvo su debut y despedida en el Chile Open.
El número 155 del mundo no pudo ante el croata Dino Prižmić (120°), y debió despedirse del ATP de Santiago por parciales de 6-3, 5-7 y 6-2.
La situación es bastante preocupante para el ex campeón de Ginebra 2019, pues con esta suma 10 derrotas consecutivas, lo que ha provocado un notable bajón en su ranking.
Pero la frustración no solo radica en este escenario, pues en la conferencia de prensa post-partido, el Nico manifestó su frustración contra la ATP por una polémica que tomó lugar en pleno partido.
En el último juego del partido, el que definiría el título para el europeo, el chileno remaba desde abajo con un 30-15 a favor del rival.
En un punto, sacó una devolución que rebotó muy cerca de las líneas de la cancha, pero el sistema automático determinó que la había mandado fuera de los límites.
La situación enfureció al nieto de Jaime Fillol, quien fue a reclamarle al juez de silla sin éxito. Tras perder el partido, le sacó una fotografía a lo que fue la marca de la pelota, para comprobar su teoría de que había sido buena.
"Lo que pasó es que la pelota tocó la línea y falló el sistema, así de simple", expresó Nico Jarry sobre un punto que pudo haber cambiado el desenlace del partido.
Pero los reclamos no terminaron ahí: "No sé por qué la ATP quiere que una máquina esté por encima del ser humano. A mí no me cabe en la cabeza que el jefe sea una máquina, es ridículo".
De esta manera, se vuelve a instalar el debate respecto de la presencia de jueces de línea en los court, o si se debe relegar toda la labor a máquinas automáticas.
