"No se descarta nada": nueva rectora de Universidad de Chile y la posibilidad de quitarle el nombre al club
El panorama parece oscuro para Azul Azul luego de una seria de líos judiciales en los que se ha visto envuelta la concesionaria.
El edil argumentó que los administradores del recinto no contaban con permiso municipal ni autorización del Consejo de Monumentos Nacionales.
La postergada final de la Supercopa, inicialmente pactada para el mes de enero en La Serena, escribió este miércoles un nuevo capítulo, luego que la Delegación Presidencial de la Región Metropolitana, tomara su posición respecto al partido fijado para este domingo 14 de septiembre en el estadio Santa Laura entre Colo Colo y la U.
Pese a la negativa de Universidad de Chile, la que argumenta motivos de seguridad para impedir el encuentro, la autoridad regional, representada por Gonzalo Durán, defendió la idea de que albos y azules al fin determinen al super campeón del fútbol chileno.
"Lo que corresponde es que la ANFP, el organizador del evento, haga la solicitud formal y nosotros coordinamos a todos los actores, públicos y privados, para verificar que se cumplan todas las medidas de seguridad necesarias", partió diciendo el ex alcalde de Independencia.
Luego agregó que "hemos trabajado en sucesivas reuniones para identificar esas medidas. De todas esas medidas, como la composición de público, el aforo, número de guardias, están todas las condiciones adecuadas para que se desarrolle el partido".
La Delegación Presidencial inspeccionó este miércoles el estadio Santa Laura y no encontró reparos para que el duelo se dispute. Azules no pierden la esperanza de suspender a última hora.
Sin embargo, horas más tarde el alcalde de Independencia, Agustín Iglesias, puso en jaque otra vez la realización del partido, ordenando la suspensión de los trabajos que se están realizando en el estadio Santa Laura antes del día viernes, cuando se realice la última revisión del recinto antes de la Supercopa.
"Estamos a cuatro días de la final y se pretende jugar en un estadio en obras, que no cumple con las condiciones mínimas de seguridad. Quienes asistan deben saber que este recinto no reúne garantías para un partido de esta envergadura", dijo el edil en radio ADN, donde además planteó que los administradores la catedral del fútbol chileno no contaba con permiso municipal ni autorización del Consejo de Monumentos Nacionales.
Por lo mismo insistió diciendo que "pese a las advertencias se insiste en realizar la final en este lugar, el Gobierno y la ANFP deberán asumir toda la responsabilidad frente a cualquier hecho de violencia o afectación a la comunidad de Independencia. Nuestra prioridad es proteger a los vecinos, no exponerlos".
El panorama parece oscuro para Azul Azul luego de una seria de líos judiciales en los que se ha visto envuelta la concesionaria.
Ya se ingresó la solicitud para elevar la capacidad del estadio sobre los 20 mil espectadores y mantener la localía en Coquimbo.
El campeón nacional prepara la primera defensa de su título Superpluma de la WBO ante el colombiano Jair El Explosivo Mulett, en el combate principal del SCL Fight Night.