Eduardo Bennett, exfutbolista hondureño, tuvo un fugaz paso por el fútbol chileno, cuando defendió los colores del Cobreloa del año 2000, que en esa época gozaba de un gran rendimiento en lo deportivo.
El centroamericano llegó cedido al cuadro loíno desde Argentinos Juniors, por una acumulación de partidos suspendidos, volviendo a tierras trasandinas al año siguiente.
A través de una antigua entrevista con Futrock, que el propio sitio recordó recientemente, el retirado delantero repasó lo que fue su paso por el club minero, pero destacando particularmente la geografía de Calama, y no de buena manera.
"Jugué Libertadores y todo, pero cuando llegué era de noche, se veían las luces y todo bien. Al siguiente día me levanté, salí afuera a mirar la montaña y era pura tierra", partió diciendo.
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Giorgio Armas aseguró que el delantero cruzado puede tener un gran pasar por la selección chilena.
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Luego, acotó: "Yo dije ‘a lo mejor me equivoqué, debe haber árboles al otro lado’. Le di la vuelta al hotel y nada, era desierto puro. Pensé ‘Dios, ¿Qué me ha traído hasta acá?'".
"Para traer a mi esposa le tuve que contar una historia. Le dije ‘mira, Calama es feo’. No hay mall, no hay parque, no hay autopista, no hay autos como en Argentina, no hay galería. Era totalmente diferente", recordó.
Eso sí, no todos fueron malos comentarios para la ciudad nortina: "Mi esposa gracias a Dios se adaptó de manera pronta y rápida. Y Calama también dejó su huella, ahí nació mi hijo Brian".