• 09 ABR DE 2026

Danza Sensorial: el nuevo método para interpretar el arte a través de los sentidos

- | -

La danza de señas y sensorial es un nuevo método impulsado por el primer bailarín sordo en Chile, Dagoberto Huerta

La danza sensorial es una forma que pone en el centro la percepción a través de los sentidos para experimentar el movimiento. No se basa solo en aprender pasos, sino en sentir el cuerpo, el espacio, el ritmo, las texturas, la vibración y la relación con otros, utilizando los sentidos del tacto, vista, oído, propiocepción y percepción del movimiento para su ejecución.

El primer bailarín sordo en Chile, Dagoberto Huerta, desarrolla este método que surge a partir de una investigación artística y experiencial que explora las posibilidades del cuerpo para percibir, interpretar y expresar el fenómeno sonoro más allá de la audición. En su origen se encuentra una pregunta fundamental que orienta toda la propuesta metodológica: ¿puede el cuerpo escuchar sin oír?.

"Esto constituye un nuevo método escénico, pedagógico y perceptual que propone una nueva comprensión de la relación entre cuerpo, sonido y significado dentro de la práctica de la danza ya sean es sus estilos de contemporáneo, jazz y danza espectáculo. La danza sensorial invita a moverse desde lo que el cuerpo siente, no solo desde lo que se ve o se imita. En una clase de danza sensorial puede incluir, por ejemplo: caminar descalzo sintiendo distintas texturas, moverse guiado por vibraciones de la música, explorar movimientos con los ojos cerrados y trabajar con contacto o estímulos táctiles".  Explica Dagoberto Huerta.

La investigación realizada sostiene que la percepción del ritmo y de la música no depende exclusivamente del oído, sino de un sistema perceptual más amplio en el que intervienen múltiples canales sensoriales. El cuerpo humano posee la capacidad de traducir la vibración sonora en información rítmica, emocional y espacial a través de mecanismos neurofisiológicos como la propiocepción, la kinestesia y la resonancia vibracional. Desde esta perspectiva, el cuerpo sordo no es entendido como un cuerpo limitado, sino como un organismo perceptivo capaz de desarrollar una inteligencia sensorial ampliada. Con la Danza Seña se propone una redefinición de la experiencia musical en la danza, donde la vibración se transforma en el principal canal de acceso al ritmo y a la emoción sonora.

 El ritmo puede ser marcado por cambios lumínicos, movimientos del coreógrafo o dinámicas colectivas dentro del grupo de intérpretes bailarines o interpretes en Lengua de Señas. Este tipo de coordinación permite construir una temporalidad escénica precisa sin depender exclusivamente del sonido audible.


Síguenos en: Google News


Danza sensorial Mute: interpretada por Dagoberto Huerta 

Desde la mirada de Dagoberto Huerta, como interprete sordo, Mute es un viaje que cuenta una historia completamente propia, una experiencia de vida y una creación que toca partes sensibles y son representadas a través del movimiento.

Para tener un resultado pasan por lo que justamente se plantea en el método de la danza seña, trabajando a través desde lo visual con una intérprete en danza que representa la música y un intérprete en lengua de señas que ayuda acercar la emoción de la música, permitiendo sensibilizar y aportar a la interpretación de la pieza coreográfica. 

Desde la visión del director, Mute es una obra de teatro físico, que busca contar desde el cuerpo como elemento central narrativo una historia real, que nos habla de miedos, de la capacidad de resiliencia y la transformación constante la lucha por vivir el cotidiano.

Mute no es solo una obra inclusiva ya que no habla desde una mirada o pensamiento sarmentador, más bien diría que es una obra no excluyente pues está pensada para que cualquier persona o cuerpo diverso que la mire pueda sentirla y sentir suyo en algún punto también su mensaje. 

El Primer bailarín sordo de Chile, Dagoberto Huerta comenta: "Estamos buscando espacios para presentar esta obra y realizar funciones en Santiago, regiones, centros culturales, teatros, escuelas y distintos lugares donde el arte pueda expresarse libremente. Nuestro propósito es llevar Mute a cada rincón de Chile, generando reflexión y diálogo sobre la importancia de la inclusión, el lenguaje del cuerpo y las múltiples formas de percibir el arte.