Corte de Apelaciones de Talca rechaza con costas el recurso contra el nuevo Casino Dreams en el Maule
El proyecto se encuentra en etapa de recepciones finales y en noviembre entregará su documentación a la Superintendencia de Casinos de Juego.
Cabe recordar que no contar con este permiso expone al conductor a una multa de 1 a 1,5 UTM, según indica la Ley de Tránsito.
El pasado 1 de agosto comenzó el pago de la segunda cuota del permiso de circulación, el cual es un impuesto anual que va en beneficio de las municipalidades, y les permite a los conductores circular por las calles del país de forma legal.
Recordemos que, para aquellos que son propietarios de vehículos particulares, debían pagar el monto total hasta el 31 de marzo. Sin embargo, si no contaban con el dinero suficiente, podían hacer el pago en cuotas, abonando el 50% del valor del permiso en esa fecha.
La segunda cuota puede pagarse online, y debes hacerlo en la misma municipalidad donde cancelaste la primera cuota. Solo se necesita ingresar la patente del vehículo y seguir los pasos indicados en el sitio web oficial del municipio correspondiente.
La boliviana entregó su propia versión sobre el término de la relación.
Además, puedes realizar el trámite de forma presencial, en la Dirección de Tránsito de la respectiva municipalidad o en los puntos habilitados (oficinas y puestos móviles en lugares estratégicos). Es importante verificar los horarios de atención antes de acudir.
Señalar que puedes pagar con dinero en efectivo, tarjetas de débito o crédito o usando un cheque al día.
Cabe recordar que no contar con este permiso expone al conductor a una multa de 1 a 1,5 UTM, según indica la Ley de Tránsito, lo que al valor actual se traduce en un rango aproximado entre $68.000 y $103.000.
El proyecto se encuentra en etapa de recepciones finales y en noviembre entregará su documentación a la Superintendencia de Casinos de Juego.
El ex gobernante dijo que hace poco perdieron una elección presidencial y por harto, por lo que no conviene repostular.
Las distancias entre destinos, las diferencias en el acceso a los servicios sanitarios y las barreras idiomáticas pueden complicar la búsqueda de atención, sobre todo cuando no se trata de una emergencia, pero tampoco conviene ignorar los síntomas.