Corte de Apelaciones de Talca rechaza con costas el recurso contra el nuevo Casino Dreams en el Maule
El proyecto se encuentra en etapa de recepciones finales y en noviembre entregará su documentación a la Superintendencia de Casinos de Juego.
La exministra de Seguridad estaría siendo considerada para asumir una agregaduría diplomática en la Embajada de Chile en Perú.
La eventual reincorporación de Trinidad Steinert al Gobierno volvió a instalar el debate político en La Moneda.
La exministra de Seguridad Pública habría recibido una oferta para asumir una agregaduría especializada en materias de seguridad en la Embajada de Chile en Perú, una alternativa que fue confirmada por el canciller Francisco Pérez Mackenna como una opción actualmente en evaluación, aunque recalcó que todavía no existe una decisión oficial.
La posibilidad de su regreso no tardó en generar incomodidad tanto en el oficialismo como en la oposición. Diversos parlamentarios han cuestionado la conveniencia de avanzar con un eventual nombramiento mientras continúa pendiente una resolución de la Contraloría General de la República respecto de la solicitud de reconsideración presentada por la propia exsecretaria de Estado.
Uno de los principales reparos apunta al reciente dictamen del organismo contralor, que concluyó que Trinidad Steinert excedió las atribuciones de su cargo al solicitar antecedentes reservados a la Policía de Investigaciones (PDI) relacionados con funcionarios vinculados a una investigación que conocía previamente como fiscal regional.
La exministra rechazó esa interpretación y pidió que el pronunciamiento sea revisado, trámite que aún no ha sido resuelto.
El gobernador de la RM hizo un llamado a tomar medidas preventivas ante las intensas lluvias que se avecinan.
El eventual retorno de Trinidad Steinert también revive las polémicas que marcaron su breve paso por el Ministerio de Seguridad Pública.
Su gestión estuvo permanentemente bajo presión por la crisis de seguridad y por diferencias respecto de la conducción política de la cartera, además de enfrentar críticas por decisiones administrativas y por la relación con organismos policiales.
Finalmente, Trinidad Steinert salió del gabinete en mayo de este año, en medio de cuestionamientos internos sobre el desempeño del ministerio y tras perder respaldo dentro del Ejecutivo.
A ello se sumó posteriormente el dictamen de Contraloría, que terminó por profundizar el debate sobre su actuación mientras ejercía el cargo y abrió un nuevo frente político para el Gobierno.
El proyecto se encuentra en etapa de recepciones finales y en noviembre entregará su documentación a la Superintendencia de Casinos de Juego.
El ex gobernante dijo que hace poco perdieron una elección presidencial y por harto, por lo que no conviene repostular.
Las distancias entre destinos, las diferencias en el acceso a los servicios sanitarios y las barreras idiomáticas pueden complicar la búsqueda de atención, sobre todo cuando no se trata de una emergencia, pero tampoco conviene ignorar los síntomas.