Corte de Apelaciones de Talca rechaza con costas el recurso contra el nuevo Casino Dreams en el Maule
El proyecto se encuentra en etapa de recepciones finales y en noviembre entregará su documentación a la Superintendencia de Casinos de Juego.
En primera instancia se señaló que la herida se la habría provocado a sí mismo.
El subcomisario de la PDI que se parapetó la noche del miércoles en un edificio de Las Condes, acusando que corría peligro por denunciar corrupción, está grave.
El Canal 24 Horas reportó que Rodrigo Silva, oficial de la PDI, se habría autoinferido heridas en su cuello que lo tienen hospitalizado grave.
Cabe recordar que el subcomisario Silva fue blanco de la noticia, tras denunciar a viva voz delitos en la PDI. "Me van a matar", gritó incluso desde la oficina.
La cantante había hecho un llamado a no operarse con el galeno, y este último tomó acciones legales en su contra.
Luego de ese hecho, que se hizo viral, Rodrigo Silva quedó con custodia de Carabineros en su domicilio de La Reina, donde más tarde resultó lesionado.
El alto oficial de la PDİ fue llevado de urgencia al Hospital de Carabineros con diagnóstico todavía reservado.
Según radio Bio Bío, "debió volver de urgencia al recinto médico, con una herida en el cuello", que en primera instancia se la habría provocado él mismo.
El ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, señaló al respecto que son "hechos graves y que se deben investigar con todo el rigor".
"El compromiso de la institución es hacerlo. Lo tomamos con la máxima seriedad. Todas las denuncias de este tipo, sobre todo de actos de amenazas o corrupción potenciales, porque todavía no hay nada demostrado ni comprobado, las seguimos. Es algo que nos preocupa de sobremanera".
El proyecto se encuentra en etapa de recepciones finales y en noviembre entregará su documentación a la Superintendencia de Casinos de Juego.
El ex gobernante dijo que hace poco perdieron una elección presidencial y por harto, por lo que no conviene repostular.
Las distancias entre destinos, las diferencias en el acceso a los servicios sanitarios y las barreras idiomáticas pueden complicar la búsqueda de atención, sobre todo cuando no se trata de una emergencia, pero tampoco conviene ignorar los síntomas.