"El Presidente financió con recursos propios": aclaran polémica por almuerzo en La Moneda
Mara Sedini finalmente aclaró las dudas que surgieron sobre la recepción que el Jefe de Estado le realizó a ex compañero de universidad en el palacio.
La vivienda está ubicada en el corazón del Barrio Yungay en Santiago Centro.
El ex Presidente de la República, Gabriel Boric, residió en en Barrio Yungay durante los cuatro años de su mandato, y la casa donde el ex Jefe de Estado vivió en este período ya está en manos de una corredora de propiedades.
El inmueble ubicado en el pasaje Huérfanos, entre Libertad y Esperanza, está bajo el dominio de la inmobiliaria La Cocina Propiedades, y tiene un valor de $836 millones para quieran comprarlo, mientras que si lo que se necesita es un arriendo, los interesado deberían desembolsar $4,7 millones mensuales.
En total, la vivienda cuenta con 12 dormitorios y 9 baños, distribuidos en dos unidades integradas. Además, ambas tienen accesos independientes, aunque están conectadas internamente. En concreto, posee 440 m² construidos en un terreno de 500 m².
En entrevista con Don Francisco en "Las Caras de la Moneda", el presidente José Antonio Kast explicó que sus dichos responden a percepciones sobre seguridad, educación y calidad de vida, aunque reconoció que se emitieron en momentos de tensión.
En el primer piso hay seis dormitorios, dos en suite, además de cuatro baños, cocina independiente, caldera y patios interiores. Por lo tanto, se trata de un espacio amplio y funcional.
Por su parte, el segundo nivel dispone de seis dormitorios, con posibilidad de sumar un séptimo. A esto se agregan cinco baños, otra cocina independiente y acceso a una terraza en la azotea.
Según el Servicio de Impuestos Internos, el avalúo fiscal alcanza los $162.691.271. Asimismo, no presenta deudas por contribuciones ante la Tesorería General de la República.
Mara Sedini finalmente aclaró las dudas que surgieron sobre la recepción que el Jefe de Estado le realizó a ex compañero de universidad en el palacio.
Dos sujetos de nacionalidad boliviana utilizaban maquinaria robada para remover terreno y habilitar pasos no autorizados para el contrabando.
El proyecto impulsado por la Gobernación Metropolitana y Carabineros de Chile busca enfrentar situaciones de riesgo sin recurrir a armas de fuego, en medio del aumento de agresiones a funcionarios.