Gonzalo Eyzaguirre logró cumplir un sueño que durante años pareció inalcanzable: convertirse en profesor de la universidad de música contemporánea más prestigiosa del mundo. Tras tres años postulando sin descanso, hoy hace historia como el primer chileno contratado como docente en Berklee College of Music.
En entrevista con La Hora, el músico relata el exigente camino que lo llevó hasta este logro. Actualmente imparte clases privadas de batería, preparación de recitales de graduación e instrucción en tecnología musical aplicada a la percusión.
Egresado de la carrera de Música y Sonido en Uniacc, Eyzaguirre comenzó su trayectoria profesional en Chile. Sin embargo, uno de los puntos de inflexión en su carrera llegó cuando ganó una beca de verano de Lollapalooza para estudiar en la sede de Berklee en Valencia, España.
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El destacado profesional obtuvo un millonario premio y una presea de bronce.
"Cuando gané esta beca se abrió una posibilidad para postular a un máster de un año. Pensé que no tenía ninguna opción real, pero aun así decidí intentarlo", recuerda.
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Durante su estadía en España realizó las exigentes pruebas de admisión ante destacados músicos internacionales, entre ellos el reconocido vibrafonista mexicano Víctor Mendoza.
"Fue muy impactante audicionar frente a músicos que yo admiraba en sus discos. Afortunadamente logré superar todas las pruebas y obtener la beca", cuenta. El posgrado se enfocó en interpretación instrumental y producción musical.
Tras dos años viviendo en España y participando en diversos eventos musicales, regresó a Chile. Allí se enfrentó a un escenario laboral complejo.
"No encontraba oportunidades de trabajo. Pasé cuatro años perfeccionándome, intentando generar contactos y proyectos con artistas conocidos, pero siempre me encontraba con un techo muy pequeño. Cada intento parecía una puerta cerrada", relata.
En 2023 decidió apostar nuevamente por su carrera internacional y postuló a la visa estadounidense O-1 para artistas con habilidades extraordinarias. Esta visa se otorga a profesionales con trayectoria destacada en el mundo del arte.
Eyzaguirre obtuvo la visa en la categoría de baterista híbrido y música electrónica, lo que le permitió instalarse en Boston. Su llegada fue posible gracias al apoyo del músico chileno Nicolás Emden y de su patrocinador estadounidense Cameron Goodrich, quien había descubierto su trabajo en YouTube con su proyecto musical.
En Estados Unidos comenzó una intensa etapa laboral: trabajó como baterista en eventos y como DJ con percusión acústica en matrimonios y celebraciones en la región de New England.
Poco tiempo después también comenzó a trabajar con Musiversal, una compañía internacional que conecta músicos de sesión con artistas de todo el mundo a través de grabaciones remotas desde estudios personales. "Hoy realizo hasta doce sesiones diarias desde mi estudio en casa", explica.
Mientras combinaba su trabajo como baterista, DJ y músico remoto, seguía intentando cumplir el objetivo que lo había llevado a Boston: convertirse en profesor de Berklee College of Music.
Durante más de un año postuló repetidamente a distintos departamentos sin éxito. Uno de los momentos más difíciles fue cuando llegó a la final de un proceso de selección para impartir un curso sobre música electrónica aplicada a la batería, pero el puesto finalmente fue obtenido por el baterista de Katy Perry.
En paralelo, Eyzaguirre también buscaba abrirse camino dentro de la industria musical estadounidense. En Massachusetts se encuentran dos de las compañías más importantes del mundo en fabricación de platillos y baquetas: Zildjian y Vic Firth.
En ese proceso logró conocer a Cady Zildjian, una de las líderes de la empresa, quien aceptó escucharlo tocar. Tras su audición, ambas compañías decidieron auspiciarlo como artista oficial.
"Tenía trabajo estable y el apoyo de marcas muy importantes, pero todavía no estaba haciendo lo que realmente había ido a buscar a Boston", recuerda.
La oportunidad finalmente llegó en noviembre de 2025. Después de tres años de intentos, Berklee lo contactó para ofrecerle la posición que anteriormente no había obtenido.
En ese momento Eyzaguirre se encontraba fuera de Estados Unidos, cumpliendo otro sueño personal: vivir una temporada en Medellín, Colombia. Sin embargo, la llamada lo hizo cambiar nuevamente sus planes y regresar a Boston.
Desde enero de 2026 comenzó oficialmente su trabajo como profesor en Berklee, donde hoy enseña a tocar batería, preparación de recitales de graduación y tecnología aplicada a la percusión para estudiantes de primer a cuarto año.
"Lograrlo fue una gran enseñanza. Todo tiene su tiempo en la vida; uno solo tiene que seguir intentándolo. Después de tres años, finalmente se cumplió mi sueño", afirma.
Actualmente también se encuentra preparando su propio curso para impartirlo dentro de la universidad, lo que considera el próximo gran paso en su carrera académica.
Sobre su experiencia enseñando en Berklee, Eyzaguirre destaca el alto nivel de los estudiantes. "Los alumnos tienen un nivel altísimo. Mi enfoque es ayudarlos a sacar su creatividad y darles herramientas técnicas para que desarrollen su propia voz musical".
En cuanto a la comparación con Chile y Latinoamérica, el músico cree que el talento existe, pero faltan espacios de desarrollo. "El talento no es menor que en Estados Unidos. La diferencia es la infraestructura y las oportunidades. Muchos músicos latinoamericanos tienen que salir de sus países para poder crecer".
Como ejemplo menciona el Festival de Viña del Mar. "Es un festival enorme que se llena de artistas internacionales, pero hay pocos chilenos. Eso muestra que todavía falta fortalecer el desarrollo local".
Entre sus próximos proyectos, Eyzaguirre planea consolidar su curso propio dentro de Berklee y seguir desarrollando su carrera artística en shows en vivo.
Gracias a su auspicio con Zildjian y Vic Firth, también ha podido relacionarse con destacados músicos de la escena internacional, entre ellos Marcelo Novati, baterista de Juanes, quien lo apoyó en sus primeros pasos en Estados Unidos.
A sus estudiantes siempre les entrega el mismo consejo: "No trabajan necesariamente los que tocan más rápido, sino los que son consistentes y llegan a tiempo".
También recomienda diversificar las habilidades dentro del mundo musical. "Hoy un baterista puede desarrollar muchas áreas dentro de la música. No hay que poner todos los huevos en una sola canasta".
Finalmente, reflexiona sobre la dimensión personal detrás de su camino. "Hay algo espiritual en todo esto: cuando crees profundamente en algo, las cosas empiezan a alinearse. Pero también hay que ser estratégico. No sueltes tus sueños, pero piensa bien cómo vas a llegar a ellos".