Corte de Apelaciones de Talca rechaza con costas el recurso contra el nuevo Casino Dreams en el Maule
El proyecto se encuentra en etapa de recepciones finales y en noviembre entregará su documentación a la Superintendencia de Casinos de Juego.
La municipalidad advirtió hace varios días que habría duras consecuencias para aquellos que estacionaran mal sus vehículos.
Anoche arrancó la primera noche del Festival de Viña 2026, que contó con la presencia de un gran marco de público para ver las presentaciones de Gloria Estefan, Stefan Kramer y Matteo Bocelli.
Muchos de los asistentes se enfrentaron al tradicional problema en la previa de cualquier concierto: dónde dejar el auto. Ante esto, varios optaron por estacionarlos en la vía pública y no en lugares habilitados.
A la salida de la Quinta Vergara, se encontraron con la sorpresa de que sus automóviles no estaban, y cómo no, si la Municipalidad de Viña llegó con grúas a sacar a todos los autos mal estacionados.
Dos varones y una mujer no resistieron las heridas producto de la tragedia desatada el jueves pasado.
Durante las semanas previas al evento festivalero, el ente comunal había avisado que "van a existir grúas para retirar los vehículos mal estacionados".
"Las consecuencias de eso es que vamos a tener 48 horas máximo los vehículos detenidos y las multas son desde 90 hasta cerca de 200 mil pesos", comentó en su momento Macarena Ripamoni, en dichos consignados por Soy Chile.
En un registro audiovisual dado a conocer por The Clinic, se apreciaba cómo varias grúas llegaban a calles aledañas a la Quinta Vergara para proceder con el retiro de los vehículos.
El panorama para esta y el resto de las noches será el mismo, por lo que se les aconseja a los asistentes asistir utilizando transporte público, taxis o Uber.
El proyecto se encuentra en etapa de recepciones finales y en noviembre entregará su documentación a la Superintendencia de Casinos de Juego.
El ex gobernante dijo que hace poco perdieron una elección presidencial y por harto, por lo que no conviene repostular.
Las distancias entre destinos, las diferencias en el acceso a los servicios sanitarios y las barreras idiomáticas pueden complicar la búsqueda de atención, sobre todo cuando no se trata de una emergencia, pero tampoco conviene ignorar los síntomas.