"Hay que pillar a estas bestias": captan a pareja lanzando al vacío a polluelos de gaviota en Maitencillo
Los implicados portaban varillas para no ser atacados por las aves.
La situación se produce tras el término, el 31 de diciembre de 2025, de la Ley de Reajuste que habilitaba el teletrabajo en el sector público.
A través de un video difundido en redes sociales, Verónica Campino, fundadora de Yo Quiero Estar, emplazó públicamente al Gobierno a enviar con urgencia la Ley de Reajuste 2026, incorporando una regulación clara y permanente del teletrabajo en el sector público, como una medida mínima de protección para miles de madres y personas cuidadoras que hoy trabajan para el propio Estado. El registro se viralizó rápidamente, superando las 90 mil reproducciones en distintas plataformas.
"Existe una profunda incoherencia entre el discurso y la realidad", señala Campino. "El Ejecutivo se ha definido reiteradamente como feminista y ha dicho poner a la infancia en el centro. Sin embargo, hoy son sus propias trabajadoras quienes están siendo empujadas a la mayor vulnerabilidad".
La falta de una regulación del teletrabajo —luego de que la ley de reajuste que lo habilitaba expirara el 31 de diciembre de 2025 y sin que a la fecha se haya enviado un nuevo proyecto al Congreso— está obligando a miles de funcionarias públicas a enfrentar una decisión imposible: cumplir con la presencialidad laboral o hacerse cargo del cuidado de sus hijos, hijas y personas dependientes, en un contexto marcado por la ausencia de redes de apoyo y alternativas de cuidado accesibles.
Esta situación se vuelve aún más crítica durante los meses de enero y febrero, cuando las vacaciones escolares dejan a niños y niñas sin cobertura educativa ni apoyos formales, trasladando toda la carga del cuidado a las familias y, en particular, a las mujeres.
La problemática se vive a diario al interior del propio Estado. "Vivimos lejos de nuestras familias y no contamos con redes de apoyo. El teletrabajo nos permite algunos días estar con nuestra hija; sin esa opción, todo se vuelve insostenible", relata una funcionaria pública.
Otra trabajadora del sector público, madre de un niño con TEA severo, señala que "he podido compatibilizar trabajo y cuidado gracias al teletrabajo y a la flexibilidad laboral. Sin esa posibilidad, simplemente no podría seguir trabajando".
El impacto también se refleja en la salud mental. "Trabajo hace más de diez años en el sector público y vivo sola con mi hijo. La incertidumbre y la imposibilidad de conciliar me llevaron a colapsar; hoy estoy con licencia médica por ansiedad y estrés", explica otra funcionaria.
Una situación aún más extrema da cuenta de la urgencia del problema: "Mi hijo de siete años pasa la jornada completa en la oficina y duerme la siesta bajo mi escritorio. Es un espacio pensado para adultos, no para un niño. Nada más lejos de poner a la infancia en el centro".
Desde Yo Quiero Estar advierten que esta omisión tiene consecuencias directas en la salud mental de las madres y cuidadores, en el bienestar de niños y niñas, y en la permanencia de mujeres en el empleo público. El teletrabajo, recalcan, no es un privilegio, sino una herramienta concreta de conciliación y corresponsabilidad que el propio Estado debiera garantizar.
El llamado es claro y urgente: el Gobierno debe enviar sin más dilaciones la Ley de Reajuste 2026, incorporando una regulación efectiva del teletrabajo con foco en personas cuidadoras y asegurando condiciones laborales dignas para quienes sostienen el funcionamiento del país y, al mismo tiempo, sostienen el cuidado.
Los implicados portaban varillas para no ser atacados por las aves.
La profesional, imputada en el caso Audios, representa a empresaria que entró en conflicto con el tenista por un inmueble.
Se reveló que 72 entidades públicas presentaban esta irregularidad.