Carabinero asumió como jurado en concurso internacional de cuentos
El oficial participó el año pasado en esta iniciativa y obtuvo una importante distinción.
Si de esta experiencia piloto se logra que sólo 10 estudiantes se conviertan en donantes altruistas permanentes, ellos salvarán la misma cantidad de vidas que salvó el Hospital Metropolitano durante toda la pandemia COVID-19.
Cada 93 segundos, alguien en Chile necesita donación de sangre, pero la realidad es que hoy esa necesidad no está siendo cubierta. Mientras el Ministerio de Salud proyecta como meta alcanzar 30 donaciones por cada 1.000 habitantes hacia 2033, en la actualidad sólo llegamos a 17.
El resultado: bancos de sangre desbordados en festividades, familias desesperadas en redes sociales y una urgencia de salud pública que no da tregua.
En este complejo escenario, el Hospital Metropolitano, con el apoyo de la Municipalidad de La Reina, se atrevió a cambiar las reglas del juego.
A través de una experiencia piloto pionera este miércoles 26 a las 10:00 horas en el Liceo Eugenio María de Hostos, se buscó conectar con las nuevas generaciones de una forma completamente distinta. Nada de eslóganes impersonales ni culpabilizadores.
En su lugar, canto urbano, parkour, dinámicas deportivas y DJ en vivo. Una experiencia inmersiva que, bajo el eslogan "¿Qué pasa, mi sangre?", no sólo educa, sino que moviliza y empodera a las y los jóvenes como verdaderos agentes de cambio.
Con carteles desplegados en la intersección de las calles Valenzuela Llanos con Caliboro, un grupo de apoderados y familiares de residentes en el "Hogar de Ancianos Caliboro", hizo ver su malestar e indignación por la delicada situación en que se encuentra el recinto, la cual, dicen, ha afectado gravemente los cuidados y bienestar de las personas mayores.
La premisa es potente: si sólo diez niñas o niños decidieran ser donantes de sangre de manera altruista desde los 18 años, podrían salvar en su vida a tantas personas como las que salvó el HosMet durante toda la pandemia de COVID-19. En concreto, se calcula que cada vez que una persona dona sangre, se salvan cuatro vidas. Si los jóvenes se comprometen a donar sangre desde los 18 a 65 años, en promedio podrían salvar 400 vidas.
"Estamos muy contentos de ser parte de este proyecto que busca concientizar a nuestros jóvenes. Donar sangre es salvar vidas. Y así como hemos buscado generar conciencia en el cuidado del medio ambiente, también lo haremos en materia de salud", señaló el alcalde de La Reina, José Manuel Palacios durante la actividad.
El oficial participó el año pasado en esta iniciativa y obtuvo una importante distinción.
Trinidad Steintert dispuso de un policía en el Cesfam y Sapu Raúl Brañes para la jornada nocturna.
El sismo también se sintió en las regiones de Coquimbo y Valparaíso.