Rosamel Fierro Huenuman quedó en prisión preventiva tras permanecer prófugo por 5 años
La identidad del delincuente generó risas en redas sociales tras su captura, producida este lunes.
El progenitor rompió el silencio.
Durante la jornada matutina de este miércoles, el padre de Krishna Aguilera, la joven asesinada en la comuna de San Bernardo, decidió romper el silencio y entregar, por primera vez, su punto de vista de lo sucedido.
Tras varias semanas de temor y angustia, Leonardo Aguilera, padre de Krishna Aguilera, tuvo conversaciones con Mega y aseguró que se sienten cansados: "Yo quiero que me devuelvan a la niña para sepultarla, quedar tranquilos e irme de aquí".
Cabe señalar que ya existen cuatro detenidos y formalizados por cometer secuestro con homicidio, esperando a la pena que será entregada en los siguientes días. Su familia espera cadena perpetua para los culpables.
LA CONFESIÓN DEL PADRE
"Falta uno que quede preso", aseguró el padre de Krishna Aguilera, haciendo referencia a que aún hay un autor material del homicidio en libertad. Según lo dicho por el progenitor de la joven, el sujeto que seguiría libre sería el presunto asesino de su hija.
Posteriormente, tras ser consultado si se mantenía al tanto de las personas con las que su hija convivía comentó que: "No fui muy duro con ella, fui muy blando. Ella se iba y yo la retaba, salía y no me hacía caso".
El padre aseguró que nunca supo en detalle qué es lo que hacía Krishna: "Yo no sabía quién era Beltrán, nunca supe". "Ella llegaba con dinero y una persona me contó que ella trabajaba vendiendo droga", relató evidentemente afectado por la situación.
"No fui muy duro con ella, yo soy culpable también, no fui duro. No quiero ver a las malas juntas de ella. La "China" es muy mala, no la quiero ver aquí, ella es la culpable", concluyó el padre de Krishna Aguilera.
La identidad del delincuente generó risas en redas sociales tras su captura, producida este lunes.
Para la máxima categoría del Kino tradicional hay nada menos que $8 mil millones.
La iniciativa forma parte de un protocolo de colaboración entre Aguas Andinas, municipios y la Sociedad Canal del Maipo para preservar estos cauces, promover una cultura de cuidado ciudadano y fortalecer la fiscalización de los municipios frente a acciones que los contaminen.